19 Octubre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Un joven que había sido secuestrado el miércoles cuando llegaba a su casa del barrio porteño de Villa Urquiza, y cuyos captores le cortaron un dedo con una tenaza para presionar a sus familiares para que les entregaran una suma importante de dinero, fue liberado ayer por la Policía Federal; se encontraba en una lujosa casa de la localidad bonaerense de Pilar.
Federico Strajman, de 27 años, hijo de un comerciante dedicado a la venta de oro, fue rescatado por la Policía, que detuvo a seis de los presuntos miembros de la banda, mientras que un séptimo permanece prófugo pero está identificado.
El principal y más espeluznante detalle del caso, cual fue el cercenamiento del dedo, le dio una característica "mafiosa" al hecho, pero las autoridades dijeron que se trató de un episodio delictivo común. El joven fue secuestrado en la noche del miércoles por delincuentes que lo interceptaron cuando llegaba a su domicilio, ubicada en un edificio de Villa Urquiza.
Poco después los secuestradores se comunicaron con los familiares de la víctima y les exigieron 2.000 dólares para liberarlo.
En el marco de las negociaciones, el padre del joven pactó la entrega de $ 1.000 y 600 dólares que fueron entregados a los delincuentes sin haber realizado la denuncia a las autoridades policiales. Como los captores pensaron que podrían obtener más plata subieron la cifra a 30.000 dólares, pero Strajman les dijo que no podría conseguir ese monto. Así fue que los secuestradores le pidieron al padre del muchacho que se dirigiera hasta un lugar donde iba a encontrar una caja, y al llegar, encontró en su interior el dedo meñique de la mano derecha perteneciente a su hijo, acompañado con un mensaje que decía "con nosotros no se jode".
Durante su cautiverio, el joven habría sufrido distintos tipos de tormentos y comentarios racistas. Al momento de cortarle el meñique los captores le habrían golpeado el índice con un objeto contundente y además lo habrían quemado con cigarrillo en distintas partes del cuerpo. (DyN)
Federico Strajman, de 27 años, hijo de un comerciante dedicado a la venta de oro, fue rescatado por la Policía, que detuvo a seis de los presuntos miembros de la banda, mientras que un séptimo permanece prófugo pero está identificado.
El principal y más espeluznante detalle del caso, cual fue el cercenamiento del dedo, le dio una característica "mafiosa" al hecho, pero las autoridades dijeron que se trató de un episodio delictivo común. El joven fue secuestrado en la noche del miércoles por delincuentes que lo interceptaron cuando llegaba a su domicilio, ubicada en un edificio de Villa Urquiza.
Poco después los secuestradores se comunicaron con los familiares de la víctima y les exigieron 2.000 dólares para liberarlo.
En el marco de las negociaciones, el padre del joven pactó la entrega de $ 1.000 y 600 dólares que fueron entregados a los delincuentes sin haber realizado la denuncia a las autoridades policiales. Como los captores pensaron que podrían obtener más plata subieron la cifra a 30.000 dólares, pero Strajman les dijo que no podría conseguir ese monto. Así fue que los secuestradores le pidieron al padre del muchacho que se dirigiera hasta un lugar donde iba a encontrar una caja, y al llegar, encontró en su interior el dedo meñique de la mano derecha perteneciente a su hijo, acompañado con un mensaje que decía "con nosotros no se jode".
Durante su cautiverio, el joven habría sufrido distintos tipos de tormentos y comentarios racistas. Al momento de cortarle el meñique los captores le habrían golpeado el índice con un objeto contundente y además lo habrían quemado con cigarrillo en distintas partes del cuerpo. (DyN)







