Afirman que los policías no quisieron matar a Mansilla

Los jueces dijeron que durante el operativo irregular realizado en 1996 ocurrió un accidente. Pero dejaron en claro la mala actuación de los investigadores.

19 Octubre 2002
Los fundamentos de la sentencia por la que se condenó a siete policías por el homicidio de un hombre deja en claro que existen muchas dudas sobre las circunstancias de la muerte. Además, que las pruebas no demostraron que el balazo que mató al hombre se haya producido con la intención de hacerlo.
A pesar de ello, según el documento que se dio a conocer ayer, el ex cabo Gustavo Raúl Salguero fue condenado a cinco años de prisión por homicidio en exceso de la legítima defensa, y no por homicidio agravado por alevosía, como estaba acusado inicialmente.
La madrugada del 2 de setiembre de 1996, en un procedimiento irregular, siete policías sacaron a dos menores de sus casas para que los llevaran hasta donde estaban ocultos dos hombres, uno de los cuales era buscado por un asalto seguido de homicidio que había ocurrido unos meses antes. Al entrar, los policías detuvieron a Gustavo Orihuel (condenado luego a 11 años de prisión por el asesinato del cospelero Raúl Timo) y resultó muerto Luis Mansilla, de un balazo en el cuello.

Alto rango
El jefe del operativo, por ese entonces subcomisario Tomás Ernesto Rodríguez, fue condenado el 3 de octubre pasado a cuatro años de prisión por falsificación ideológica de instrumento público. Había confeccionado un acta policial con la que se pretendió encubrir el crimen, aportando datos que resultaron ser falsos (una supuesta denuncia sobre la presencia de ladrones en la vivienda abandonada, un tiroteo nunca comprobado).
Los demás policías, Roberto Rodríguez, Ramón Flores, Ramón Pizarro, Ramón Medina y Raúl Leal, fueron condenados a tres años por el mismo delito. La pena fue menor porque Tomás Rodríguez fue quien confeccionó el acta y era el jefe de Robos y Hurtos de Investigaciones en el momento del hecho. Ninguno de los condenados podrá volver a vestir el uniforme policial, y quedaron inhabilitados por ocho años para ejercer cargos públicos, según se informó en la sentencia. El fiscal Edmundo Botto, en el alegato, había pedido prisión perpetua para Salguero, cuatro años de prisión para los hermanos Rodríguez y para Flores, y tres para los demás. Tras la lectura del fallo, hace dos semanas, se desencadenó un escándalo ya que los policías consideraron injusta la sentencia.
Ayer a las 11 los defensores e imputados estaban citados para oír la lectura de los fundamentos de la sentencia, pero ninguno asistió. Por ello, los jueces Alberto César Piedrabuena, César Adolfo Vera y Emilio Herrera Molina les entregaron copias a los pocos abogados que se acercaron a su despacho después de hora.
En los fundamentos de la sentencia los camaristas manifestaron varias veces que dudaban acerca de que Mansilla y Orihuel hayan estado armados y hayan intentado huir a los tiros -tal como los imputados aseguraron que ocurrió-, pero aclararon que nadie puso en duda el secuestro de dos revólveres y de proyectiles en el lugar del episodio.
Sobre la muerte de Mansilla, señalaron los jueces que "hay razones para dudar" de la actitud de Salguero, pero no certezas sobre la inexistencia de la posible agresión que habría sufrido por parte de Mansilla". Los jueces aclararon también que el procedimiento irregular tuvo su origen en un acuerdo entre Hugo Robles (suegro de Mansilla y dueño de la casa donde murió), con su amigo el comisario Flores, que pertenecía a la Ditonar y con quien pactó la detención de Orihuel. Los defensores de algunos de los acusados, según se supo, apelarán la sentencia. Los policías, en ese sentido, están levantando firmas para ser presentadas ante la Cámara de Apelaciones como apoyo. Ellos también hicieron oficiar una misa en la que monseñor Luis Randizzi, de la parroquia de La Victoria, había pedido que "la luz de la sabiduría ilumine a los jueces" a la hora de emitir su dictamen.

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