18 Octubre 2002 Seguir en 
Buenos Aires.- El veterano cantor de tangos Enrique Rodríguez, conocido artísticamente como "Enrique Dumas", fue condenado a dos años y medio de prisión, en suspenso, por defraudación a la administración pública, entre otros delitos. Su actuación al frente de la Obra Social de los Artistas de Variedades evidenció una "falta de seriedad" que dejó a la entidad "fané y descangayada", dijeron los jueces.
Los camaristas también condenaron al cantor por "negociaciones incompatibles con la función pública" y "utilización de documentos privados falsos".
En la sentencia se afirma que "alguien dijo que cuando promediaba (el juicio) parecía un sainete de Armando Discépolo, aunque en homenaje a la profesión de Dumas (uno de sus eximios representantes) se lo podía parangonar con un tango de su hermano Enrique Santos". Respecto del sucesor de Dumas al frente de la OSAV (Manuel Gómez Rego, denunciante en la causa) se afirmó que es "acróbata de profesión" y a lo largo "de su pálido testimonio caminó en la cuerda floja", debatiéndose "entre tartamudeos, quejas y evasivas".
En el debate -en el que la acusación estuvo a cargo de la fiscal Stella Maris Scandura y la defensa del imputado la ejerció el abogado tucumano Ronald Bradis Troncoso- se recordó la "simulación de un convenio" entre esa Obra Social y la farmacia Santa Fe, según el cual la entidad que nucleaba a los artistas de variedades abonaba facturas apócrifas "por prestaciones inexistentes" y otras contrataciones con empresas de las que era accionista.
También se le reprochó haber designado Director de Coordinación Médica de la OSAV a Carlos Morcaldi, pese a que su amigo "no tenía título habilitante para ejercer la medicina", incurriendo, de esa manera, en incumplimiento de sus deberes y encubrimiento. (TELAM)
Los camaristas también condenaron al cantor por "negociaciones incompatibles con la función pública" y "utilización de documentos privados falsos".
En la sentencia se afirma que "alguien dijo que cuando promediaba (el juicio) parecía un sainete de Armando Discépolo, aunque en homenaje a la profesión de Dumas (uno de sus eximios representantes) se lo podía parangonar con un tango de su hermano Enrique Santos". Respecto del sucesor de Dumas al frente de la OSAV (Manuel Gómez Rego, denunciante en la causa) se afirmó que es "acróbata de profesión" y a lo largo "de su pálido testimonio caminó en la cuerda floja", debatiéndose "entre tartamudeos, quejas y evasivas".
En el debate -en el que la acusación estuvo a cargo de la fiscal Stella Maris Scandura y la defensa del imputado la ejerció el abogado tucumano Ronald Bradis Troncoso- se recordó la "simulación de un convenio" entre esa Obra Social y la farmacia Santa Fe, según el cual la entidad que nucleaba a los artistas de variedades abonaba facturas apócrifas "por prestaciones inexistentes" y otras contrataciones con empresas de las que era accionista.
También se le reprochó haber designado Director de Coordinación Médica de la OSAV a Carlos Morcaldi, pese a que su amigo "no tenía título habilitante para ejercer la medicina", incurriendo, de esa manera, en incumplimiento de sus deberes y encubrimiento. (TELAM)







