Luego del éxtasis con Intoxicados, Los Piojos arrasaron en la cancha de River

Quilmes rock. Al estadio concurrieron más de 50.000 personas que disfrutaron con la fiesta de Kapanga, asistieron a una puesta en escena de Pity Alvarez con mucho pogo y humor, y se enfervorizaron con la banda de Ciro Martínez.

GRAN SHOW. El grupo se despachó con un set de 22 canciones cargadas de nostalgia, emoción y críticas.(LA GACETA / FRANCO VERA)
GRAN SHOW. El grupo se despachó con un set de 22 canciones cargadas de nostalgia, emoción y críticas.(LA GACETA / FRANCO VERA)
16 Abril 2007
BUENOS AIRES (De nuestro enviado especial, Facundo Pereyra).- Después de ver el apabullante show de Intoxicados, la tarea para Los Piojos se presentaba difícil, pero no imposible. El estadio de River Plate estaba repleto; las banderas flameaban con los mismos íconos piojosos que se veían en miles de remeras, y que habían poblado el barrio de Núnez desde temprano. Era un anuncio claro y directo de lo que se vendría.
La tercera fecha del Quilmes Rock empezó con puntualidad, como siempre, pero con mucho más público que las dos primeras. Abrió Kapanga, que tiene un público muy fiel. La banda del Mono no se achicó por tener que tocar primera y con las luces del día. A 20 minutos de iniciado su festivo recital, el Mono apareció en bicicleta por el escenario, mientras cantaba "Desearía"; llovía mucho a esa hora, y el cantante terminó sumergido en un charco de la pasarela: "¡Uhh!??, gritó el público, pero no era nada y, empapado, siguió cantando. El pico fiestero fue toda una de mostración de poder. El Mono habló del top five del pogo argentino, la banda tocó los acordes de "Cielito lindo?? en versión de Divididos; luego Catupecu, La Renga, Sumo (la gente deliró con "El ojo blindado") y con el primer puesto, "Jijiji", el himno ricotero que tiene el título de el más grande del mundo. La respuesta de Kapanga fue hacer el pogo más alegre, con una potente versión de "La Taberna".
Después llegó el turno de los mexicanos de El Tri, con una larga trayectoria (más de 30 años), pero con muy pocos aportes artísticos. Los veteranos rockeros, enfundados en cuero negro, arengaron y trataron de levantar; lo lograron al final, cuando estrenaron un tema que estará en su próximo disco, que se llama "El blues de Cromagnon??, y que fue escrito en su anterior visita al país.
Llovía bastante y la gente empezaba a impacientarse cuando le tocó actuar a Ojos de Brujo, una banda de Barcelona, España, que hace centro en el flamenco (con bailarina incluida), para bucear por el rock, el reggae, el hip hop y la electrónica como parte del contenedor de una energía combativa y fiestera muy atractiva.
Pero no era el día adecuado para una propuesta artística tan diferente. Los silbidos no se hicieron esperar, pero la banda siguió sonando y largando consignas en contra de la guerra y a una de sus caras visibles: George W. Bush. Unas 50.000 personas, según los organizadores, estaban como locas cuando Intoxicados tuvo que subir al escenario del Monumental.
Ya no llovía y el cielo se iluminó con las estrellas en el momento en el que apareció Dady Brieva, elegantemente vestido y con peluca rubia, simulando ser aquel Silvio Soldán que en los 70 conducía "Grandes valores del tango", que en esta ocasión fueron del rock.

Parodia
Mesas de bar, con platos, vasos y las familias de los Intoxicados como comensales, para que la banda apareciera vestida de gala, bajo un cartel suspendido en el centro, con filetes tangueros, simulando el que había en aquel programa televisivo de los domingos. Tras la presentación, llegó "Fuego??.
Con el histórico "Negro" García López como violero invitado en algunos temas, y más intervenciones del conductor y humorista, con cambios de ropa y mucho cotillón, Pity Alvarez y los suyos hicieron un show correcto (tal vez demasiado), fuerte y movilizador, con mucho pogo y humor.
Al final, con "Quieren rock??, el personaje loco que tiene Pity adentro afloró, vestido de impecable blanco, destrozó el soporte de su guitarra (le quitaron el instrumento a tiempo), y terminó correteando delante de un plomo que quería rescatar el micrófono antes de que lo rompa. Inofensivo y divertido.
La aparición de Los Piojos tardó un rato. La ansiedad se transformó en canto y baile, hasta que en el escenario estallaron bombas de humo y color. "Te diría" fue la primera de 22 canciones cargadas de nostalgia, alegría, emoción y de críticas (a Bush, a los asesinos del docente neuquino y a quienes no les dan aumentos de sueldos, y varios etcéteras). También hubo dedicatorias: a los héroes de Malvinas, a los piojosos que murieron en Cromagnon y, por supuesto, a Diego Maradona. Con los botines del 10 colgados en el pie del micrófono, la banda hizo "Maradó", y proyectó imágenes de esas gambetas que no pueden ser opacadas por el presente del protagonista de esa canción.
Esta banda, como Intoxicados, suspendieron las grabaciones de sus nuevos discos para cerrar la tercera noche del festival, la del rock and roll. El grupo de Andrés Ciro Martínez, entregó "Difícil??, una balada tierna.
Con "Labios de seda??, un acróbata jugó sobre el escenario con una escalera, y con ??Babilonia??, que tuvieron que empezar sin batería porque se rompió el bombo (esa fuerza tuvo el show entero), un muñeco del stone Keith Richards, con su guitarra, los acompañó hasta el final, con "El balneario de los doctores crotos??, y el recuento final de siempre, de banderas y carteles, de tribus y lugares.
Los Piojos subieron decididos a levantar a un público que había quedado en éxtasis con Intoxicados, y lo hizo. Fue un gran show.

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