El fuego dañó al buque insignia de la Armada

Un grupo de tucumanos había descendido de la nave el sábado. El incendio se inició el martes a la noche, en el compartimiento de generadores. No hubo víctimas mortales. La nave volvía de la campaña Antártida Argentina.

TOMADO POR EL FUEGO. En la foto se observan las llamas y el humo, que sale por la proa de la nave.(DYN)
TOMADO POR EL FUEGO. En la foto se observan las llamas y el humo, que sale por la proa de la nave.(DYN)
12 Abril 2007
BUENOS AIRES.- Un incendio destruyó ayer el rompehielos "Almirante Irízar", en momentos en que regresaba a Buenos Aires tras culminar la campaña anual antártica; provocó la evacuación de emergencia de sus casi 300 tripulantes y abrió un interrogante sobre el futuro de sus operaciones.
Las llamas que consumieron gran parte de las instalaciones del único buque de ese tipo en América del Sur se iniciaron a las 22 del martes en el compartimiento de generadores y obligaron a una masiva evacuación.
Los 296 tripulantes abandonaron la embarcación y fueron asistidos por un petrolero panameño, un pesquero argentino y otro uruguayo que navegaban por la zona del siniestro, en el Mar Argentino, 140 millas al este de la ciudad de Puerto Madryn, en Chubut. Todos fueron rescatados y trasladados a Puerto Madryn, tras lo cual iban a ser enviados por vía terrestre a Trelew, para desde allí conducirlos a sus respectivas unidades militares o destino personal, en el caso de los civiles.
El vocero del Ministerio de Defensa, Jorge Bernetti, dijo: "aún no se puede determinar si los daños sufridos por el Irízar lo pueden dejar fuera de servicio. En principio el objetivo es enviarlo a reparaciones para que pueda continuar con sus actividades científicas".
Las dudas sobre el estado de la embarcación, que anualmente realiza el relevo del personal militar y científico argentino y extranjero que desarrolla tareas en la Antártida, comenzaron a agitarse desde las primeras horas de la mañana. El rompehielos había zarpado del puerto de Buenos Aires el 12 de diciembre, y durante la Campaña Antártica efectuó el reaprovisionamiento de las bases Esperanza, Jubany, San Martín, Primavera, Orcadas, Cámara, Petrel, Decepción, Melchior, Brown, Marambio, Belgrano II y Matienzo.
Entre la tripulación se encontraban científicos, personal civil de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Armada. La campaña en la que se encontraba la nave está dentro del Plan Anual Antártico, Científico, Técnico y de Servicios que emite la Dirección Nacional del Antártico.
Hasta el sábado, un grupo de ocho tucumanos se encontraba a bordo del Irízar, aunque ese día fueron llevados a tierra, por lo que no se encontraban en la embarcación cuando se produjo el incendio.

Durante Malvinas fue hospital, y en tiempos de paz, laboratorio
El rompehielos "Almirante Irízar", dañado ayer por un incendio, es la embarcación más famosa de la Armada Argentina por las operaciones de salvamento y apoyo científico que realiza en tiempos de paz y su destacada actuación durante la Guerra de Malvinas.
La embarcación sucedió en los viajes antárticos al navío "San Martín" y debe su nombre a Julián Irízar, el capitán de la corbeta "Uruguay", que en 1903 inauguró las operaciones argentinas al Continente Blanco, al asistir a una expedición de científicos que habían quedado varados.La botadura se produjo en 1978, a dos años del inicio de la dictadura militar que encabezaba Jorge Videla, para realizar los viajes de relevo de las tropas y científicos argentinos y del exterior que actúan en la Antártida. El buque había sido construido en la ciudad de Helsinski, Finlandia, en 1975, y desde el principio estuvo al servicio del programa Antártico-Argentino.
El Irízar tiene 119,30 metros de eslora (largo), 25,20 metros de manga y 9,50 de calado; puede transportar dos helicópteros Sea King. Está acondicionado para navegar en un campo de hielo de un metro de espesor en forma continua, y por embestida puede romper packs de 5,60 metros de espesor. Su propulsión se realiza mediante el sistema diesel-eléctrico, que le permite desarrollar una velocidad de 17,2 nudos, con una autonomía de 60 días, en los cuales puede transportar 135 marinos, más 45 pasajeros y dotación aérea embarcada.
En 1982, la embarcación fue destinada al conflicto del Atlántico Sur, en el que actuó como buque hospital, con un nivel tan destacado que mereció la condecoración "Operaciones de Combate" que se concedió poco después de la derrota a manos británicas.
Tras esa fugaz intervención bélica, el Irízar volvió a sus actividades con fines pacíficos, fundamentalmente en sus campañas de apoyo a la actuación argentina en el continente y en las islas antárticas. El inmenso barco posee en su interior laboratorios e instrumental para realizar mediciones aplicadas a biología, oceanografía y climatología, entre otras especialidades.
Durante 2002, el rompehielos cumplió la denominada "Operación Cruz del Sur", mediante la cual asistió con éxito al buque transpolar alemán "Magdalena Oldendorff", que llevaba más de 100 científicos europeos. Esa intervención le valió a la Argentina felicitaciones, y a la Armada, menciones a nivel internacional.(DyN-Especial)

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