La condena no opacó la alegría de volver a casa

Una mujer fue juzgada por ultimar al hermano de su nuera. "Voy a poder estar con mis hijos, que es lo único que quiero... Voy a buscar trabajo", dijo mientras salía caminando de Tribunales.

EMOCIONADA. Trejo no pudo contener las lágrimas al oír la sentencia.
EMOCIONADA. Trejo no pudo contener las lágrimas al oír la sentencia.
06 Abril 2002
La mujer fue condenada, pero aun así lloró de emoción. La alegría de poder volver a su casa minimizó el hecho de tener que pasar los próximos tres años asistiendo al Patronato del Liberado y haciendo un tratamiento psicológico.
Marina Trejo fue condenada a 3 años de prisión condicional por homicidio en estado de emoción violenta en perjuicio del hermano de su nuera. Trejo le pegó un garrotazo en la cabeza a Abel Padilla el 12 de marzo de 2000 cuando este, en estado de ebriedad, estaba agrediendo a su hermana Karina Padilla.
El ataque de Abel Padilla generó una gran refriega, en la que participó el esposo de la joven, hijo de la acusada, y otro hermano de la víctima, quien tenía en su media un cuchillo que no llegó a sacar. Todos ellos, además de ser familiares, eran vecinos de un humilde barrio de emergencia de Banda del Río Salí.

Tragedias
Trejo, de 40 años, quedó en libertad en diciembre pasado, cuando la fiscal Marta Jerez de Rivadeneira lo solicitó teniendo en cuenta que en julio murió uno de los 12 hijos de la imputada, de 3 años, cuando se le cayó una pileta de lavar encima, y poco después otro sufrió un accidente y perdió un ojo.
Ayer, la fiscal solicitó que fuera condenada por homicidio simple porque, a su criterio, la actitud de la mujer se enmarcaba dentro de los parámetros de esa tipificación. La pena posible es de entre 8 y 25 años. Sin embargo, la fiscal aclaró que no creía que Trejo pudiera hacer algo así nuevamente por no considerarla peligrosa.
La defensora oficial Estela Giffoniello, por su parte, solicitó que se la absolviera por el beneficio de la duda (el golpe fatal, dijo, pudo haber sido ocasionado por una piedra arrojada por otra persona) o que se le den 3 años de condena por homicidio en estado de emoción violenta.
Mientras los jueces Emilio Herrera Molina, César Vera y Alberto Piedrabuena daban a conocer su veredicto, Trejo se fundió en un abrazo con su defensora mientras lloraba desconsoladamente.
"Voy a poder estar con mis hijos, que es lo único que quiero... Voy a buscar trabajo para mantenerlos a todos, porque mi marido murió en febrero del año pasado y los únicos que trabajan son mi hijo de 15 años y mi hija de 18. Estoy ?recontenta?; gracias a Dios que me escuchó", dijo mientras salía caminando de Tribunales.

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