21 Marzo 2007 Seguir en 
SANTIAGO DEL ESTERO.- José De Yebra Uñates abandonó el lunes la sala de terapia intensiva de un sanatorio privado, tres días después de desatarse un confuso incidente en el interior de una costosa mansión que terminó con la muerte de su novia y el padre de ésta, Ana Carolina Curi y Carlos Curi.
El principal acusado de aquel doble homicidio (ambos integrantes de una acaudalada familia) es un joven de clase baja, quien fuera el novio de Carolina durante cuatro años.
En medio de un lodo de trascendidos, todas las miradas se sitúan en De Yebra Uñates, quien ayer evidenció una fuerte mejoría.
Víctima, no victimario
En diálogo con los medios, su abogado, Diego Lindow, dejó entrever que el confuso episodio tal vez se trató "de un violento asalto o un homicidio por encargo" y que muy probablemente su cliente no fue victimario,"sino víctima".
A criterio de Lindow, "el único pecado de nuestro cliente es haber sobrevivido".
Segun el letrado, el viernes a la noche su cliente estuvo en casa de su novia y luego se trasladaron al bar de la capital santiagueña, donde permanecieron un rato y fueron vistos por varios testigos.
Después, según manifestó el defensor, De Yebra Uñates llevó a la joven a su casa y la dejó ahí.
Posteriormente, el joven habría dado algunas vueltas. Luego, chocó con una camioneta, por lo cual llamó a un abogado que estudió junto con él y a quien había visto minutos antes en el bar.
Ese letrado lo asistió cerca de las cuatro y después que los conductores llegaran a un arreglo, lo escoltó hacia su casa paterna en el barrio Belgrano, donde guardó el vehículo chocado.
El momento menos indicado
Lindow sostuvo que De Yebra Uñates regresó a la vivienda de los Curi por un motivo que aún se ignora y allí supuestamente "se encontró con un asalto o un crimen por encargo, porque volvió en el momento menos indicado y allí fue agredido".
Lindow afirmó que una o más personas serían las responsables de la muerte de Carlos Curi y su hija, más las graves heridas que sufrieron De Yebra Uñates y Vizgarra.
El abogado también consideró que en la noche del viernes, durante la cena, podría haber estado una séptima persona, además de la pareja, los Curi y otro matrimonio familiar de la mujer. (NA)
El principal acusado de aquel doble homicidio (ambos integrantes de una acaudalada familia) es un joven de clase baja, quien fuera el novio de Carolina durante cuatro años.
En medio de un lodo de trascendidos, todas las miradas se sitúan en De Yebra Uñates, quien ayer evidenció una fuerte mejoría.
Víctima, no victimario
En diálogo con los medios, su abogado, Diego Lindow, dejó entrever que el confuso episodio tal vez se trató "de un violento asalto o un homicidio por encargo" y que muy probablemente su cliente no fue victimario,"sino víctima".
A criterio de Lindow, "el único pecado de nuestro cliente es haber sobrevivido".
Segun el letrado, el viernes a la noche su cliente estuvo en casa de su novia y luego se trasladaron al bar de la capital santiagueña, donde permanecieron un rato y fueron vistos por varios testigos.
Después, según manifestó el defensor, De Yebra Uñates llevó a la joven a su casa y la dejó ahí.
Posteriormente, el joven habría dado algunas vueltas. Luego, chocó con una camioneta, por lo cual llamó a un abogado que estudió junto con él y a quien había visto minutos antes en el bar.
Ese letrado lo asistió cerca de las cuatro y después que los conductores llegaran a un arreglo, lo escoltó hacia su casa paterna en el barrio Belgrano, donde guardó el vehículo chocado.
El momento menos indicado
Lindow sostuvo que De Yebra Uñates regresó a la vivienda de los Curi por un motivo que aún se ignora y allí supuestamente "se encontró con un asalto o un crimen por encargo, porque volvió en el momento menos indicado y allí fue agredido".
Lindow afirmó que una o más personas serían las responsables de la muerte de Carlos Curi y su hija, más las graves heridas que sufrieron De Yebra Uñates y Vizgarra.
El abogado también consideró que en la noche del viernes, durante la cena, podría haber estado una séptima persona, además de la pareja, los Curi y otro matrimonio familiar de la mujer. (NA)
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