17 Marzo 2007 Seguir en 
El fuerte estruendo de un escopetazo despertó este amanecer a los vecinos del centro de Monteros, ciudad ubicada a 30 km al sur de la capital tucumana.
Pocos imaginaron que luego del disparo, un joven de 21 años yacía gravemente herido en la vereda de 24 de Septiembre 440.
Pocos antes de las 7, la potente descarga de una escopeta de doble caño impactó en el estómago de Julián Armando Andrada .
Según los primeros testimonios recogidos por LA GACETA en el lugar, la víctima habría intentado ingresar por la fuerza en la vivienda de Ramón del Moral y de su esposa Sara Cristina Rodríguez. Es que allí adentro estaba su ex novia, Ana Lía, sobrina del matrimonio.
Andrada habría estado gritando y pateando la puerta por un largo rato, exigiendo ver a su ex pareja. Testigos dijeron a las autoridades que el joven tendría serios problemas de conducta y que sería adicto a las drogas. La Policía afianzó esta hipótesis al confirmarle a LA GACETA que Andrada registraba reiteradas detenciones por contravenciones y disturbios.
El padre de Ana Lía, Francisco del Moral, hermano del dueño de la casa de la tragedia, contó a LA GACETA que su hija recibió varias golpizas por parte de Andrada y que por esta razón ella habría decidido abandonarlo. El no se resignaba y la acosaba permanentemente, siempre según el padre de ella.
Esta mañana la situación alcanzó su punto de máxima tensión. Ante las agresiones de Andrada, quien estaba a punto de derribar la puerta de la vivienda a patadas, Sara Rodríguez, de unos 40 años, salió a la vereda, escopeta en mano, y le disparó al joven a quemarropa, hiriéndolo mortalmente en el estómago, según ella misma y su marido confesaron a la Policía.
Andrada estuvo moribundo durante unos minutos en la vereda, hasta que llegaron los uniformados y lo trasladaron al hospital de Monteros, donde murió a poco de llegar.
Por el crimen del joven quedó detenido el matrimonio dueño de casa, hasta tanto se esclarezcan los hechos. (LA GACETA C)
Pocos imaginaron que luego del disparo, un joven de 21 años yacía gravemente herido en la vereda de 24 de Septiembre 440.
Pocos antes de las 7, la potente descarga de una escopeta de doble caño impactó en el estómago de Julián Armando Andrada .
Según los primeros testimonios recogidos por LA GACETA en el lugar, la víctima habría intentado ingresar por la fuerza en la vivienda de Ramón del Moral y de su esposa Sara Cristina Rodríguez. Es que allí adentro estaba su ex novia, Ana Lía, sobrina del matrimonio.
Andrada habría estado gritando y pateando la puerta por un largo rato, exigiendo ver a su ex pareja. Testigos dijeron a las autoridades que el joven tendría serios problemas de conducta y que sería adicto a las drogas. La Policía afianzó esta hipótesis al confirmarle a LA GACETA que Andrada registraba reiteradas detenciones por contravenciones y disturbios.
El padre de Ana Lía, Francisco del Moral, hermano del dueño de la casa de la tragedia, contó a LA GACETA que su hija recibió varias golpizas por parte de Andrada y que por esta razón ella habría decidido abandonarlo. El no se resignaba y la acosaba permanentemente, siempre según el padre de ella.
Esta mañana la situación alcanzó su punto de máxima tensión. Ante las agresiones de Andrada, quien estaba a punto de derribar la puerta de la vivienda a patadas, Sara Rodríguez, de unos 40 años, salió a la vereda, escopeta en mano, y le disparó al joven a quemarropa, hiriéndolo mortalmente en el estómago, según ella misma y su marido confesaron a la Policía.
Andrada estuvo moribundo durante unos minutos en la vereda, hasta que llegaron los uniformados y lo trasladaron al hospital de Monteros, donde murió a poco de llegar.
Por el crimen del joven quedó detenido el matrimonio dueño de casa, hasta tanto se esclarezcan los hechos. (LA GACETA C)







