Acusaron a un manosanta por una violación

Se vestía con una túnica y usaba collares, anillos y pulseras. Se instaló en Monteros y le había pedido a un chico que consiguiera clientas.

07 Octubre 2002
Como una copia de "El Manosanta", el personaje que hacía el recordado "Negro" Alberto Olmedo, quien acosaba todo el tiempo a "La bebota" Adriana Brodsky, pero muy lejos de la risa que provocaban esas figuras, un hombre fue detenido por presuntamente haber violado a una joven e intentar hacer lo mismo con otras, asegurándoles que, según la denuncia, él, con sus poderes de curandero, podría sacarles todos sus males.
Hace un mes, según la investigación que realizó personal de la Regional Oeste, al mando de los comisarios Guillermo del Lugo y Miguel Angel Chuchuy Linares, Juan Alberto Cajal, de 25 años, se instaló en un barrio de Monteros. Luego comenzó a trabajar. El joven dijo ser curandero, y que tiraba las cartas. La Policía informó que en el lugar en el cual se alojó había numerosas revistas de esoterismo, imágenes de divinidades paganas, flores, telas de colores, y que él mismo se vestía con una túnica y usaba varios collares, así como anillos y pulseras.Un menor de 13 años aseguró a los investigadores que Cajal lo llamó, se hizo amigo de él y le pidió que le consiguiera clientes. "Me dijo que en especial le llevara chicas", afirmó el menor en su declaración.
Por la fama que se hizo, pronto comenzaron a llegar clientas. Y nadie sospechó nada raro. Hasta que una adolescente de 16 años denunció que había sido violada por el manosanta. La identidad de la víctima y el lugar en el que se sucedieron los hechos se reservan por razones legales.

Preguntas íntimas
La menor dijo que fue a ver a Cajal en compañía de su hermana, pero ella pasó primero. Una vez adentro, dijo, el acusado habría comenzado a hacerle preguntas de tinte personal (si tenía novio, si ya había mantenido relaciones). Luego de varios minutos, él le habría dicho que se desnudara, ya que él podía curarla del mal de amores. Temerosa, la menor aceptó, y luego, aunque ella se resistió, el la engañó y la habría violado, según denunció ella. Después, cuando pasó la hermana de la joven, habría intentado hacer lo mismo, pero esta "clienta" logró huir.
Los investigadores, además, encontraron a otras jóvenes, que habían ido a verlo, asombradas por los "poderes" que Cajal decía tener, le dijeron a la Policía que a ellas también había intentado violarlas.
Con las pruebas obtenidas, el juez Eduardo Molinuevo ordenó la detención del sospechoso, además del secuestro de los elementos que pudieran involucrarlo más en la causa.

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