Turbulentas emociones se esconden bajo la superficie de un barrio tranquilo

Las historias interconectadas de los personajes lleva al espectador a un viaje revelador y lleno de humor negro.

ENCUENTRO FORTUITO. Sarah y Brad se encontraron por casualidad en una plaza, y a partir de ese momento, logran establecer una relación especial.
ENCUENTRO FORTUITO. Sarah y Brad se encontraron por casualidad en una plaza, y a partir de ese momento, logran establecer una relación especial.
01 Marzo 2007
La historia se centra en una serie de personajes, Sarah (Kate Winslet, nominada al Oscar), una feminista bisexual, Mary Ann (Jennifer Connelly), un ama de casa con agenda controlada, y Roonie, un pedófilo recién salido de la cárcel.
Se trata de una fábula moderna que explora las turbulentas emociones que se esconden bajo la superficie de un barrio aparentemente tranquilo y convencional. Las historias interconectadas de los personajes con sus matrimonios, hijos, deseos sexuales e infidelidades respectivos nos lleva en un viaje revelador y lleno de humor negro.
Sarah y Brad son, mal que les pese y aunque no se den cuenta, como dos chicos que nunca maduraron. Treintañeros los dos, mal casados ambos, llenos de tiempo libre y listos para el cuidado de sus hijos, un encuentro fortuito en la plaza hace que resalte aquello que, por debajo, estaba terminando con sus esperanzas y le ponga fin a una armonía tan fina como la arena. Brad (Patrick Wilson), en vez de estudiar para rendir un tardío ingreso a la Universidad, pasa sus días mirando a los skaters o descansando en la pileta con Sarah, una licenciada en letras que vive más en la fantasía que en la realidad.
La película se circunscribe a la relación entre Sarah y Brad, y yendo y viniendo al acoso de un ex policía (Noah Emmerich) al pedófilo hijo de mamá que acaba de salir de la cárcel (Jackie Earl Haley), el marido que se excita con la pornografía en internet (Gregg Edelman) y la esposa que pese a ser documentalista no ve lo que le pasa a su marido (Jennifer Connelly), con lo que el filme logra una cohesión nada forzada.
Nominado al Oscar en 2001 por la inquietante "En la habitación", Todd Field vuelve a hacer suya una historia ajena, en esta ocasión, la novela "Little Children", de Tom Perrotta, con el que ha colaborado a la hora de adaptar el relato para el séptimo arte.
Miserias cotidianas, secretos inconfesables, ambientes burgueses, emociones encontradas, conflictos morales... son los mismos elementos que hicieron de "En la habitación" la película independiente más relevante de 2001, y se conjugan de nuevo en esta cinta.








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