01 Marzo 2007 Seguir en 
Nueva York.- En realidad, Harry Belafonte quería ser “el primer Hamlet negro”. Pero en vez de eso se dio a conocer en todo el mundo como el “king of calypso”. El atractivo afroamericano con la sonrisa radiante vendió en todo el mundo más de 100 millones de discos con canciones como “Island in The Sun”, “Matilda” y “Banana Boat” y trabajó como actor en más de 40 películas. También es muy conocida desde hace décadas su faceta de activista político. Actualmente, su “hobby favorito”, como admitió hace poco, es criticar duramente al presidente estadounidense, George W. Bush.
Belafonte, nacido en el barrio neoyorquino de Harlem, celebra hoy sus 80 años. Hay un tema con el que el hombre de la voz suave se puede poner realmente de muy mal humor. “Por favor, no me venga con bananas. Odio las bananas!", le gritó Belafonte en una ocasión a una periodista. Y eso se debe seguramente a que tuvo que interpretar su mayor éxito, el alegre calypso “Banana Boat”, tantas veces que desde hace tiempo que se niega a cantarlo. Y “Island In The Sun”, aparentemente una alegre canción fiestera, es un realidad un grito contra la esclavitud. Trata del dolor y el duro trabajo en las plantaciones de caña de azúcar. “Así escondían mis antepasados sus protestas. El arte de los negros siempre estuvo codificado”, dijo Belafonte. El mismo no tiene que codificar sus mensajes: calificó a George W. Bush de “mayor terrorista del mundo” y al ex secretario de Estado Colin Powell de mentiroso y esclavo favorito. Belafonte puede permitirse decir esas cosas. (DPA)
Belafonte, nacido en el barrio neoyorquino de Harlem, celebra hoy sus 80 años. Hay un tema con el que el hombre de la voz suave se puede poner realmente de muy mal humor. “Por favor, no me venga con bananas. Odio las bananas!", le gritó Belafonte en una ocasión a una periodista. Y eso se debe seguramente a que tuvo que interpretar su mayor éxito, el alegre calypso “Banana Boat”, tantas veces que desde hace tiempo que se niega a cantarlo. Y “Island In The Sun”, aparentemente una alegre canción fiestera, es un realidad un grito contra la esclavitud. Trata del dolor y el duro trabajo en las plantaciones de caña de azúcar. “Así escondían mis antepasados sus protestas. El arte de los negros siempre estuvo codificado”, dijo Belafonte. El mismo no tiene que codificar sus mensajes: calificó a George W. Bush de “mayor terrorista del mundo” y al ex secretario de Estado Colin Powell de mentiroso y esclavo favorito. Belafonte puede permitirse decir esas cosas. (DPA)
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