Misteriosa desaparición de una contadora

La mujer fue vista por última vez después de haber dejado su auto con las llaves y en una zona en la que está prohibido estacionar. Liliana Cruz tiene 52 años y sufría por una crisis familiar. La Policía tuvo problemas para investigar el caso. Demoras.

EN PLENO TRABAJOS. Los uniformados revisaron detalladamente el vehículo VW Suran que la desaparecida abandonó en la terminal de ómnibus. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
EN PLENO TRABAJOS. Los uniformados revisaron detalladamente el vehículo VW Suran que la desaparecida abandonó en la terminal de ómnibus. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
08 Febrero 2007
El misterio rodea la desaparición de una contadora, de 51 años. La Policía busca a Liliana del Valle Cruz, que fue vista por última vez después de haber dejado su automóvil mal estacionado y con la llave puesta en la playa de estacionamiento de la terminal de ómnibus. Los investigadores sospechan que , aquejada por un fuerte estado depresivo, decidió refugiarse en algún lugar.
La mujer abandonó el martes por la mañana su domicilio de Guatemala 18 para dirigirse al colegio de Bioquímicos donde trabaja. A sus familiares les avisó que almorzaría con una amiga y que regresaría a su casa luego de hacer unas compras. Pero nunca volvió. Cruz fue vista por última vez a las 16.30, cuando estacionósu VW Suran en en una zona prohibida y, a pesar de la advertencia de los guardias, lo abandonó con las llaves puestas.
“Se bajó y sacó un portafolios negro. Se alejó caminando rápidamente.  Le advertí que no podía estacionar en ese lugar. Me contestó que se le había roto el auto y que iba a buscar a una amiga y volvía en unos minutos”, aseguró Antonio Ruiz, el agente de seguridad que le pidió que retirara el vehículo.
“De ella sólo recuerdo que entró al shopping y que llevaba mucha prisa. No la volví a ver más y tampoco descubrí alguna actitud sospechosa; sí su actitud de dejar abandonado el auto”, expresó Ruiz.
Recién a la 0.30 de ayer, personal de la empresa de seguridad avisó a la Policía del extraño episodio. Cuando los investigadores llegaron al lugar, se encontraron con Sergio Gustavo Di Ascenzi, de 41 años, que identificó el auto y relató que su prima se encontraba desaparecida desde la mañana. Ya se había perdido un valiosísimo tiempo.
Los pesquisas, que actúan bajo las órdenes de los comisarios Manuel Herrera y Víctor Barraza, supervisados por Julio López, no pudieron constatar que la mujer haya abandonado la provincia en un ómnibus de línea, ya que no todas la empresas de transporte  de larga distancia identifican a los pasajeros, tal como lo estipulan las normas vigentes.

Varias medidas
Con el correr de las horas, sobre la base de los testimonios recogidos entre sus familiares y sus amistades, los investigadores establecieron que la contadora, por la grave enfermedad de una hermana que había llegado  hace poco tiempo de Buenos Aires, se encontraba en un profundo estado depresivo.
El fiscal V de Instrucción, Alejandro Noguera (secretaría de María Verónica López Cisneros), pidió que se realizaran varias medidas. Entre ellas, se descartó que la mujer haya viajado a Buenos Aires. También, que estuviera internada en alguna clínica de reposo de la provincia. Tampoco lograron confirmar si se encontraba medicada, como varias personas les habían informado.
Noguera también estableció que Cruz no mantenía ninguna relación sentimental. En las próximas horas, según confirmó una alta fuente judicial, pediría que las compañías de telefonía móvil informen sobre las últimas llamadas que realizó o recibió en su celular.