05 Febrero 2007 Seguir en 
La Paz.- Los pobladores de Camiri, rechazaron la condición del gobierno de levantar el bloqueo de rutas para negociar el reclamo de profundizar la nacionalización de los hidrocarburos.
El presidente Evo Morales envió allí al ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas y a los viceministros Sacha Llorenti y Fabian Yaksic para dialogar con dirigentes del comité cívico y comité de huelga de esa población, que está a unos 1.000 kilómetros al sudeste de La Paz. El primer contacto estableció un preacuerdo que condicionó la negociación a una tregua de dos horas en el bloqueo de la ruta Yacuiba-Santa Cruz. Este preacuerdo fue rechazado por la asamblea.
En varios tramos de la ruta en Camiri, la llamada capital petrolera de Bolivia, los pobladores interrumpieron el paso. Esta acción cortó el tráfico de la única ruta que une Santa Cruz con el Chaco boliviano, Argentina y Paraguay. "El gobierno hizo un llamado para que se declare un cuarto intermedio y así aliviar la situación de cerca de 1.000 personas que permanecen retenidas en más de 300 vehículos desde hace seis días".
La población rechazó el pedido y exigió la apertura inmediata de negociaciones.
No obstante, los dirigentes cívicos de Camiri y los ministros de Morales esperaban iniciar las negociaciones, tras haber superado discrepancias en torno de la sede de la reunión. El gobierno pretendía negociar en un cuartel militar, mientras los manifestantes querían hacerlo en la sede del comité cívico; finalmente, coincidieron en reunirse en una iglesia.
Camiri tiene el apoyo de dirigentes de los otros distritos petroleros y de la propia gobernación, tras el rechazo generado por el uso de la fuerza para desalojar a la gente. Wilson Chagarai, presidente del pueblo guaraní que habita en el sur de los departamentos Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz, anunció que sus compañeros "se están movilizando para bloquear las carreteras, porque no hay más alternativa luego de la represión".
El gobierno ratificó su política energética más allá del pedido de Camiri. "El cierre de válvulas no afecta a las petroleras sino a los bolivianos. Los ductos son las venas de la patria", dijo el vicepresidente Alvaro García Linera. (DPA-Télam)
El presidente Evo Morales envió allí al ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas y a los viceministros Sacha Llorenti y Fabian Yaksic para dialogar con dirigentes del comité cívico y comité de huelga de esa población, que está a unos 1.000 kilómetros al sudeste de La Paz. El primer contacto estableció un preacuerdo que condicionó la negociación a una tregua de dos horas en el bloqueo de la ruta Yacuiba-Santa Cruz. Este preacuerdo fue rechazado por la asamblea.
En varios tramos de la ruta en Camiri, la llamada capital petrolera de Bolivia, los pobladores interrumpieron el paso. Esta acción cortó el tráfico de la única ruta que une Santa Cruz con el Chaco boliviano, Argentina y Paraguay. "El gobierno hizo un llamado para que se declare un cuarto intermedio y así aliviar la situación de cerca de 1.000 personas que permanecen retenidas en más de 300 vehículos desde hace seis días".
La población rechazó el pedido y exigió la apertura inmediata de negociaciones.
No obstante, los dirigentes cívicos de Camiri y los ministros de Morales esperaban iniciar las negociaciones, tras haber superado discrepancias en torno de la sede de la reunión. El gobierno pretendía negociar en un cuartel militar, mientras los manifestantes querían hacerlo en la sede del comité cívico; finalmente, coincidieron en reunirse en una iglesia.
Camiri tiene el apoyo de dirigentes de los otros distritos petroleros y de la propia gobernación, tras el rechazo generado por el uso de la fuerza para desalojar a la gente. Wilson Chagarai, presidente del pueblo guaraní que habita en el sur de los departamentos Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz, anunció que sus compañeros "se están movilizando para bloquear las carreteras, porque no hay más alternativa luego de la represión".
El gobierno ratificó su política energética más allá del pedido de Camiri. "El cierre de válvulas no afecta a las petroleras sino a los bolivianos. Los ductos son las venas de la patria", dijo el vicepresidente Alvaro García Linera. (DPA-Télam)







