Más de 2.000 talibanes están preparados para inmolarse

Estados Unidos asumió el mando de los 33.000 soldados de la OTAN en ese país. La cifra representaría sólo el 40% de los que estarían dispuestos al sacrificio. Un jefe talibán murió en un combate en Musa Qala.

DISPUESTOS A TODO. El grupo fundamentalista copió la metodología utilizada en Irak por los rebeldes, y cada vez hay más ataques de este tipo. REUTERS
DISPUESTOS A TODO. El grupo fundamentalista copió la metodología utilizada en Irak por los rebeldes, y cada vez hay más ataques de este tipo. REUTERS
05 Febrero 2007
KABUL.- El régimen talibán prometió ayer una ofensiva con miles de atentados suicidas. La promesa se da el mismo día en que el general del ejército de Estados Unidos, Dan McNeill, se hace cargo de los 33.000 soldados de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF por su sigla en inglés), y del anuncio, por parte de la OTAN, de la muerte de un líder talibán en el sur del país, como consecuencia de una operación para recuperar la localidad de Musa Qala, en manos de los insurgentes.
Los talibanes advirtieron que el 2007 será el año más sangriento para los tropas extranjeras, y aseguraron que cuentan con 2.000 suicidas preparados para una ofensiva a partir de setiembre. “Tenemos ya el 80% de los preparativos para combatir a los americanos y a las fuerzas extranjeras y estamos a punto de comenzar la guerra”, dijo Mullah Hayatullah Khan, un líder talibán de 35 años.
Khan dijo que los 2.000 son apenas un 40% de los que están dispuestos a convertirse en suicidas, una táctica poco usual allí hasta 2006, cuando los extremistas imitaron la metodología aplicada en Irak. “Ahora existe un gran entusiasmo por los atentados suicidas entre los talibanes y esos ataques aumentarán”, dijo.

Un año sangriento
Según Sean Kay, experto en seguridad y profesor de Relaciones Internacionales en la universidad Ohio Wesleyan, desde el principio, Estados Unidos no colocó suficientes hombres en Afganistán, para impedir un resurgimiento de la insurgencia. Agregó que aún no hay suficientes soldados para llevar a cabo una campaña exitosa.
El año pasado fue el más sangriento desde que Estados Unidos derrocó al gobierno talibán, en 2001. Más de 4.000 personas han muerto, entre civiles y soldados extranjeros.
El presidente estadounidense, George W. Bush, está pidiendo al Congreso U$S 10.600 millones para la policía y el ejército afgano, y está presionando a sus aliados para que ofrezcan más hombres para ese país. Sin embargo, hasta ahora, sólo Reino Unido y Polonia se han comprometido.

Matan a un líder
Un importante líder talibán murió en un ataque en Musa Qala, que está bajo control de este grupo desde el viernes. “Era una figura clave en la región y lo buscábamos desde hacía tiempo”, indicó el coronel Thomas Collins, vocero de la ISAF. El ataque causó, además, la muerte de otros dos talibanes en esa ciudad, de la provincia de Helmand. (AFP-NA-Reuters-DPA)







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