El ilusionista: romance, persecución y magia

En la convulsionada Viena de 1900, un ilusionista se hace muy popular. Pero su romance con la prometida del tiránico aspirante al trono austrohúngaro le genera problemas. Calificación regular. Por Roberto Delgado - Prosecretario de Redacción.

04 Febrero 2007
 Quien haya visto “El gran truco” no podrá evitar hacer comparaciones con esta aventura de prestidigitadores, pero las propuestas son distintas. Aquella es la despiadada competencia entre dos magos con una gran dosis de tensión y constantes sorpresas, y esta es una historia de romance con una trama que pinta muy claramente a los buenos (el ilusionista, Edward Norton, y  su enamorada, la duquesa  Sophie, Jessica Biel), los malos (el  príncipe Leopoldo, Rufus Sewell) y los que deben desentrañar la verdad (el jefe de Policía, Paul Giamatti) y que desarrolla el romance a la vez que va complicando las intrigas palaciegas y el suspenso. En este sentido, el realizador se ciñe a los cánones clásicos de un relato que lleva al espectador por la senda de la lógica. En este sentido, el argumento, muy interesante y de excelente ambientación, peca de cierta inocencia e incurre en una pesadez narrativa que le resta calidad en el juego constante del realizador entre la realidad y la fantasía. De hecho, sólo la magia es lo que explica algunas cuestiones que se ven inverosímiles en el relato.  Edward Norton tiene un buen papel, pero es Paul Giamatti el que compone el personaje más atractivo de esta historia.

Aventura. EEUU, 2006. Dirección: Neil Burger. Con: Edward Norton, Paul Giamatti, Jessica Biel y Rufus Sewell. APT/110´. Violencia: con escenas. Sexo: con escenas. Comprensión: fácil.
Lo bueno: el argumento de romance clásico y los trucos.
Lo malo: la pesadez narrativa y la falta de verosimilitud en partes del argumento.










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