BUENOS AIRES.- Todos en su entorno y hasta el mismo Pablo Echarri le restan importancia a las amenazas de muerte que el galán viene recibiendo desde hace un tiempo. Pero por más que quieran disimular el tiempo pasa y el temor aumenta cada vez más. Hoy, el actor atraviesa uno de sus peores momentos y hasta habría decidido abandonar la casa en la que vive junto a Nancy Dupláa y su pequeño hijo Luca, ante el temor de que las amenazas lleguen a concretarse. De hecho, Dupláa ya recibió el mes pasado una amenaza telefónica en la que le advertían sobre el presunto secuestro de su hijo.
Pero, eso no es todo. El pasado jueves 26 de septiembre el actor tuvo que declarar -en carácter de testigo-, en Tribunales en el marco de una causa penal por "Tentativa de extorsión" que tiene que ver con los "aprietes" que soportó últimamente.
Pablo dio su testimonio durante más de una hora ante el juez de Instrucción, Juan José Mahdjoubian y su secretario Daniel Horacio Mauro. Lo cierto es que Echarri se involucró en este proceso por ser el dueño del bar "El quinto Stone", ubicado en Nicaragua al 4.900, en Palermo Viejo y por cederle el manejo del mismo a su socio y amigo Damián Marcelo Cesanelli quien contrajo una deuda de 10.000 dólares con dos particulares identificados como "los hermanos Barragán".
Llamados anónimos
Parece que Pablo habría sido intimidado varias veces recibiendo llamados anónimos que le decían: "Si Cesanelli no paga lo que debe, te vamos a secuestrar y te vamos a matar a vos". Esto generó preocupación para el actor y su pareja Nancy Dupláa quienes tomaron los recaudos necesarios, preocupados también por las amenazas de secuestro de Luca, el hijo de la actriz y Matías Martin, que trascendieron hace unas semanas.
Después de prestar declaración, Pablo salió relajado y sólo dijo: "Me descargué y dije todo lo que tenía que decir.
Estos conflictos de socios son como los de pareja a veces te peleás y luego te amigás. Está todo bien", sentenció el actor tratando de restarle importancia al caso. Sin embargo, quienes lo conocen bien aseguran que la procesión sigue por dentro y que el actor ya habría decidido cambiar de ambiente por un tiempo. (Especial)
Pero, eso no es todo. El pasado jueves 26 de septiembre el actor tuvo que declarar -en carácter de testigo-, en Tribunales en el marco de una causa penal por "Tentativa de extorsión" que tiene que ver con los "aprietes" que soportó últimamente.
Pablo dio su testimonio durante más de una hora ante el juez de Instrucción, Juan José Mahdjoubian y su secretario Daniel Horacio Mauro. Lo cierto es que Echarri se involucró en este proceso por ser el dueño del bar "El quinto Stone", ubicado en Nicaragua al 4.900, en Palermo Viejo y por cederle el manejo del mismo a su socio y amigo Damián Marcelo Cesanelli quien contrajo una deuda de 10.000 dólares con dos particulares identificados como "los hermanos Barragán".
Llamados anónimos
Parece que Pablo habría sido intimidado varias veces recibiendo llamados anónimos que le decían: "Si Cesanelli no paga lo que debe, te vamos a secuestrar y te vamos a matar a vos". Esto generó preocupación para el actor y su pareja Nancy Dupláa quienes tomaron los recaudos necesarios, preocupados también por las amenazas de secuestro de Luca, el hijo de la actriz y Matías Martin, que trascendieron hace unas semanas.
Después de prestar declaración, Pablo salió relajado y sólo dijo: "Me descargué y dije todo lo que tenía que decir.
Estos conflictos de socios son como los de pareja a veces te peleás y luego te amigás. Está todo bien", sentenció el actor tratando de restarle importancia al caso. Sin embargo, quienes lo conocen bien aseguran que la procesión sigue por dentro y que el actor ya habría decidido cambiar de ambiente por un tiempo. (Especial)







