La cumbre cerró con cruce de discursos y con reclamos

Evo Morales criticó a "Lula" Da Silva porque le exige que le subsidie el precio del gas. Pocas sonrisas e irónicas indirectas.

20 Enero 2007
RIO DE JANEIRO.- Críticas cruzadas, duros reclamos y pocas sonrisas marcaron ayer el cierre de la cumbre del Mercosur, a la que asistieron los cinco países asociados y otras dos naciones sudamericanas invitadas.
Los mandatarios de Bolivia, Evo Morales, de Colombia, Alvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez, intercambiaron algunas irónicas indirectas sobre sus caminos políticos y de asociación comercial. Sus colegas de Paraguay, Nicanor Duarte, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, hicieron fuertes y hasta dramáticos llamados a sus socios por un trato justo en las relaciones del bloque, contemplando el menor tamaño de sus economías.
Morales, criticó a su par de Brasil, Luiz Lula Da Silva, al que acusó que hablar de solidaridad al tiempo que exige que “Bolivia le siga subvencionando” el precio del gas y citó a Colombia como uno de los países de bajo crecimiento económico y la ayuda que le brinda EEUU en la lucha contra el narcotráfico, lo que motivó que Uribe le respondiera con dureza en un largo discurso.
Junto con las críticas del venezolano Chávez y el ecuatoriano Rafael Correa, que descalificaron la política económica promovida por los organismos internacionales, las palabras de Morales y la respuesta de Uribe estuvieron entre los momentos más tensos de la última reunión de la Cumbre.
El presidente anfitrión y saliente del Mercosur, Lula da Silva, subrayó los avances logrados por el bloque, sobre todo el intercambio comercial, y llamó a su fortalecimiento.
“Homogeneidad sólo existe en el cementerio. Donde hay vida, hay diferencias”, comentó con ironía el canciller de Brasil, Celso Amorim, en una conferencia de prensa conjunta con su colega de Paraguay, Rubén Ramírez, cuyo país asumió la presidencia semestral del grupo.
Por su lado, el presidente Néstor Kirchner, definió la creación del Banco del Sur y la construcción del gasoducto del Sur como proyectos centrales para la integración. En su discurso, dijo que cree “profundamente en el Mercosur y en el proceso de integración sudamericana”. (Reuter)