20 Enero 2007 Seguir en 
LA PAZ.- Miles de indígenas aymaras se movilizaron en La Paz para pedir la renuncia del gobernador, el conservador José Luis Paredes, a quien acusan de apoyar las autonomías regionales.
Ataviados con túnicas rojas y enarbolando sus “whipalas” (banderas originarias), los indígenas de la región de Omasuyos, al suroeste de La Paz, encendieron neumáticos, detonaron petardos e hicieron ulular sus “pututus” (instrumentos de viento elaborados de cuerno de vaca).
Apostados en la Plaza de Armas de La Paz, que colinda con el presidencial Palacio Quemado, anunciaron que el miércoles llegarán miles de campesinos para demandar nuevamente la renuncia de Paredes, un aliado de la agrupación opositora Podemos. De esta forma se sumarán a las protestas de organizaciones sociales que exigen la dimisión de la autoridad.
Por su parte, un portavoz del Gobierno demandó que las manifestaciones se encarrilen por la vía democrática, al tiempo que instó a evitar las protestas y a generar espacios de diálogo y concertación.
Agregó que el poder Ejecutivo tiene el deseo de que no se reproduzca en La Paz la violencia callejera que azotó la ciudad de Cochabamba por unos 10 días, debido a choques entre oficialistas y opositores, que dejaron dos muertos y un centenar de heridos.
Salida democrática
Al respecto, el presidente de Bolivia, Evo Morales, abogó por una salida democrática y legal para la crisis política en la ciudad boliviana de Cochabamba, aunque defendió a los campesinos que piden la salida del gobernador provincial.
En una conferencia de prensa en una cumbre de mandatarios del Mercosur, Morales reiteró su decisión de enviar al Congreso una ley para revocar el mandato de funcionarios elegidos en las urnas, en una medida que podría provocar la salida de gobernadores opositores.
“Si legalmente y soberanamente han sido puestas las autoridades, que el pueblo también soberanamente y democráticamente pueda sacarlas mediante un referendo revocatorio”, declaró.
Morales decidió promover la legislación para evitar que los conflictos en Cochabamba derivaran en una crisis mayor de gobernabilidad, luego de que los manifestantes, que piden la renuncia del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, decidieron constituir un gobierno paralelo.
La crisis en ese departamento se inició cuando Reyes Villa anunció que convocaría a una consulta para que los pobladores se expidieran respecto de una mayor autonomía, a lo que seguidores de Morales reaccionaron sitiando la ciudad y realizando manifestaciones.
Cochabamba -ubicada 400 kilómetros al este de La Paz- ya había rechazado el año pasado en un referendo la posibilidad de una mayor independencia a La Paz.
Morales defendió la legitimidad del movimiento popular contra Reyes Villa, un ex militar de derecha, aunque desde un primer momento dejó en claro su respeto por las autoridades legítimamente constituidas, por el voto democrático de la población.
Seis de los nueve gobernadores provinciales de Bolivia son opositores y, junto con el comité cívico de Santa Cruz, forman el principal frente contra las reformas “antineoliberales” que plantea Morales, quien en su primer año de gobierno nacionalizó los hidrocarburos y lanzó una segunda reforma agraria. (AFP-NA-Reuters)
Ataviados con túnicas rojas y enarbolando sus “whipalas” (banderas originarias), los indígenas de la región de Omasuyos, al suroeste de La Paz, encendieron neumáticos, detonaron petardos e hicieron ulular sus “pututus” (instrumentos de viento elaborados de cuerno de vaca).
Apostados en la Plaza de Armas de La Paz, que colinda con el presidencial Palacio Quemado, anunciaron que el miércoles llegarán miles de campesinos para demandar nuevamente la renuncia de Paredes, un aliado de la agrupación opositora Podemos. De esta forma se sumarán a las protestas de organizaciones sociales que exigen la dimisión de la autoridad.
Por su parte, un portavoz del Gobierno demandó que las manifestaciones se encarrilen por la vía democrática, al tiempo que instó a evitar las protestas y a generar espacios de diálogo y concertación.
Agregó que el poder Ejecutivo tiene el deseo de que no se reproduzca en La Paz la violencia callejera que azotó la ciudad de Cochabamba por unos 10 días, debido a choques entre oficialistas y opositores, que dejaron dos muertos y un centenar de heridos.
Salida democrática
Al respecto, el presidente de Bolivia, Evo Morales, abogó por una salida democrática y legal para la crisis política en la ciudad boliviana de Cochabamba, aunque defendió a los campesinos que piden la salida del gobernador provincial.
En una conferencia de prensa en una cumbre de mandatarios del Mercosur, Morales reiteró su decisión de enviar al Congreso una ley para revocar el mandato de funcionarios elegidos en las urnas, en una medida que podría provocar la salida de gobernadores opositores.
“Si legalmente y soberanamente han sido puestas las autoridades, que el pueblo también soberanamente y democráticamente pueda sacarlas mediante un referendo revocatorio”, declaró.
Morales decidió promover la legislación para evitar que los conflictos en Cochabamba derivaran en una crisis mayor de gobernabilidad, luego de que los manifestantes, que piden la renuncia del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, decidieron constituir un gobierno paralelo.
La crisis en ese departamento se inició cuando Reyes Villa anunció que convocaría a una consulta para que los pobladores se expidieran respecto de una mayor autonomía, a lo que seguidores de Morales reaccionaron sitiando la ciudad y realizando manifestaciones.
Cochabamba -ubicada 400 kilómetros al este de La Paz- ya había rechazado el año pasado en un referendo la posibilidad de una mayor independencia a La Paz.
Morales defendió la legitimidad del movimiento popular contra Reyes Villa, un ex militar de derecha, aunque desde un primer momento dejó en claro su respeto por las autoridades legítimamente constituidas, por el voto democrático de la población.
Seis de los nueve gobernadores provinciales de Bolivia son opositores y, junto con el comité cívico de Santa Cruz, forman el principal frente contra las reformas “antineoliberales” que plantea Morales, quien en su primer año de gobierno nacionalizó los hidrocarburos y lanzó una segunda reforma agraria. (AFP-NA-Reuters)
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