18 Enero 2007 Seguir en 
Madrid, España.- El propio presidente cubano Fidel Castro y su entorno fueron los que escogieron la técnica quirúrgica a la que fue sometido el año pasado y que originó las complicaciones que lo mantiene ahora postrado en situación grave, afirmó en su edición de ayer el diario español “El País”, citando fuentes médicas.
Según el rotativo, Castro, que se interesa hasta el último detalle por los tratamientos a los que es sometido, optó por eludir una ileostomía (apertura de un ano artificial en el abdomen) por la incomodidad que le iba a suponer portar una bolsa por la que evacuar. Sin embargo, la técnica alternativa a la que finalmente optó fue la que falló y obligó a dos nuevas operaciones.
“El País” agrega que Castro, de 80 años, sufrió en el verano (boreal) pasado hemorragias intestinales y una severa infección (peritonitis) causada por la inflamación del intestino grueso, una dolencia denominada diverticulitis, según confirmaron fuentes médicas del hospital Gregorio Marañón de Madrid.
En ese centro trabaja como jefe de cirugía el doctor José Luis García Sabrido, a quien acudieron las autoridades cubanas hace tres semanas para que visitara a Fidel en la isla caribeña. En los casos más graves de diverticulitis, la indicación es siempre extirpar la parte del colon afectada. Existen, sin embargo, dos técnicas para llevar a cabo la operación. La primera es la ileostomía, que tiene la ventaja de permitir que el intestino grueso cicatrice sin estar sometido al tránsito de flujos gástricos. Su inconveniente es que durante este período, el enfermo debe llevar una bolsa de plástico colgando del vientre para recoger las heces. Además, el enfermo debe ser sometido a una segunda operación para que el tránsito intestinal recupere su dinámica natural. Castro y su entorno, según las fuentes citadas por “El País”, rechazaron esa opción al considerarla incómoda y no querer someter al mandatario cubano a una segunda operación. Prefirieron que, tras serle extirpado parte del intestino grueso, el cirujano empalmara directamente la parte superior de este órgano con el recto. Si esta operación sale bien, tiene el beneficio de devolver al paciente la normalidad en unos días. No fue el caso de Castro, agrega el rotativo, ya que la cicatriz entre el intestino grueso y el recto no curó bien y acabó rompiéndose. Esto liberó heces en el abdomen, lo que causó una nueva infección por peritonitis, dice el rotativo.
Sin embargo, el doctor García Sabrido aseguró ayer que Fidel tuvo una “mejora progresiva”, al desestimar las versiones sobre un agravamiento del estado de Castro publicadas el martes y ayer el diario español. (DPA)
LA HABANA.- El gobierno de Cuba guarda absoluto silencio frente a las versiones encontradas que circulan en Madrid, España, sobre un agravamiento en la salud de Fidel Castro tras tres fallidas cirugías, lo que alimenta las especulaciones y la inquietud en la isla, a casi seis meses de que el líder cedió el poder.
Ni las autoridades ni la prensa cubana se refirieron a las informaciones surgidas el martes en Madrid sobre la salud de Castro, mantenida como estricto “secreto de Estado” desde que el 31 de julio cedió el poder a su hermano Raúl, tras revelar -en un mensaje escrito- que había sido sometido a una cirugía intestinal.
Según el diario español “El País”, Castro está hoy postrado con pronóstico muy grave, citando a fuentes médicas del hospital madrileño Gregorio Marañón, cuyo Servicio de Cirugía dirige José Luis García Sabrido, quien examinó en diciembre al líder cubano en La Habana.
El cirujano señaló al respecto que toda información que no venga directamente del equipo médico de Castro carece de fundamento. En igual sentido, minimizando la situación, desde la Casa Blanca, el portavoz Tony Snow, se refirió al artículo periodístico como un resumen de informes médicos previos, ya que “no hay nada nuevo”, afirmó.
También el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, salió al cruce de las versiones, al afirmar que Fidel Castro está en un proceso lento de recuperación, sobre todo por su edad (80 años), pero aclaró que no está grave como dicen, ni tiene cáncer. Y luego insistió en lo lento y riesgoso que es el proceso de recuperación. (dpa-Reuter)
Según el rotativo, Castro, que se interesa hasta el último detalle por los tratamientos a los que es sometido, optó por eludir una ileostomía (apertura de un ano artificial en el abdomen) por la incomodidad que le iba a suponer portar una bolsa por la que evacuar. Sin embargo, la técnica alternativa a la que finalmente optó fue la que falló y obligó a dos nuevas operaciones.
“El País” agrega que Castro, de 80 años, sufrió en el verano (boreal) pasado hemorragias intestinales y una severa infección (peritonitis) causada por la inflamación del intestino grueso, una dolencia denominada diverticulitis, según confirmaron fuentes médicas del hospital Gregorio Marañón de Madrid.
En ese centro trabaja como jefe de cirugía el doctor José Luis García Sabrido, a quien acudieron las autoridades cubanas hace tres semanas para que visitara a Fidel en la isla caribeña. En los casos más graves de diverticulitis, la indicación es siempre extirpar la parte del colon afectada. Existen, sin embargo, dos técnicas para llevar a cabo la operación. La primera es la ileostomía, que tiene la ventaja de permitir que el intestino grueso cicatrice sin estar sometido al tránsito de flujos gástricos. Su inconveniente es que durante este período, el enfermo debe llevar una bolsa de plástico colgando del vientre para recoger las heces. Además, el enfermo debe ser sometido a una segunda operación para que el tránsito intestinal recupere su dinámica natural. Castro y su entorno, según las fuentes citadas por “El País”, rechazaron esa opción al considerarla incómoda y no querer someter al mandatario cubano a una segunda operación. Prefirieron que, tras serle extirpado parte del intestino grueso, el cirujano empalmara directamente la parte superior de este órgano con el recto. Si esta operación sale bien, tiene el beneficio de devolver al paciente la normalidad en unos días. No fue el caso de Castro, agrega el rotativo, ya que la cicatriz entre el intestino grueso y el recto no curó bien y acabó rompiéndose. Esto liberó heces en el abdomen, lo que causó una nueva infección por peritonitis, dice el rotativo.
Sin embargo, el doctor García Sabrido aseguró ayer que Fidel tuvo una “mejora progresiva”, al desestimar las versiones sobre un agravamiento del estado de Castro publicadas el martes y ayer el diario español. (DPA)
El gobierno mantiene su mutismo
LA HABANA.- El gobierno de Cuba guarda absoluto silencio frente a las versiones encontradas que circulan en Madrid, España, sobre un agravamiento en la salud de Fidel Castro tras tres fallidas cirugías, lo que alimenta las especulaciones y la inquietud en la isla, a casi seis meses de que el líder cedió el poder.
Ni las autoridades ni la prensa cubana se refirieron a las informaciones surgidas el martes en Madrid sobre la salud de Castro, mantenida como estricto “secreto de Estado” desde que el 31 de julio cedió el poder a su hermano Raúl, tras revelar -en un mensaje escrito- que había sido sometido a una cirugía intestinal.
Según el diario español “El País”, Castro está hoy postrado con pronóstico muy grave, citando a fuentes médicas del hospital madrileño Gregorio Marañón, cuyo Servicio de Cirugía dirige José Luis García Sabrido, quien examinó en diciembre al líder cubano en La Habana.
El cirujano señaló al respecto que toda información que no venga directamente del equipo médico de Castro carece de fundamento. En igual sentido, minimizando la situación, desde la Casa Blanca, el portavoz Tony Snow, se refirió al artículo periodístico como un resumen de informes médicos previos, ya que “no hay nada nuevo”, afirmó.
También el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, salió al cruce de las versiones, al afirmar que Fidel Castro está en un proceso lento de recuperación, sobre todo por su edad (80 años), pero aclaró que no está grave como dicen, ni tiene cáncer. Y luego insistió en lo lento y riesgoso que es el proceso de recuperación. (dpa-Reuter)







