Exigen que el gobernador de La Paz renuncie

Continuaron las protestas en Cochabamba. Los cocaleros marcharon desde El Alto hasta la capital boliviana para reclamar la dimisión de Paredes.

16 Enero 2007
LA PAZ.- Las protestas que protagonizan desde la semana pasada sindicatos de cultivadores de coca afines al gobierno de Evo Morales, que piden la cabeza del gobernador de Cochabamba, se extendieron ayer a La Paz, con marchas contra la primera autoridad departamental que apoyó las autonomías. Miles de vecinos de la colindante y empobrecida ciudad de El Alto efectuaron un cabildo popular, en la neurálgica autopista que une las dos ciudades, donde dieron un plazo de 48 horas el gobernador de La Paz, José Luis Paredes, opositor al gobierno de Morales, para que renuncie por apoyar las demandas autonómicas de otras provincias.
“¡Manfred, Paredes, la misma porquería!”, fue el estribillo que entonaron los iracundos manifestantes, en alusión a la alianza política temporal de Paredes con el gobernador de Cochabamba (centro), Manfred Reyes Villa, a quien cocaleros oficialistas piden su dimisión por su apoyo a las tesis autonomistas que el gobierno de Evo Morales rechaza.
Las manifestaciones en La Paz se realizaron por convocatoria de dos aguerridas organizaciones de la vecina ciudad de El Alto, la sindical Central Obrera Departamental y la civil Federación de Juntas de Vecinos, firmes aliadas del gobierno de Morales. En la concentración, dirigentes de las dos organizaciones anunciaron que comenzarán una serie de medidas de protesta, como marchas callejeras, para forzar la renuncia de Paredes. “Este prefecto es un traidor por apoyar la división de Bolivia, además es un traidor de El Alto”, dijo el dirigente sindical Edgar Patana, en alusión a la propuesta de Paredes de apoyar las propuestas autonómicas de cuatro departamentos bolivianos: Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. Por su parte, Paredes, desde su oficina ubicada en la Plaza de Armas de La Paz, colindante con el Palacio Quemado, dijo que no piensa renunciar y que no tiene miedo por las protestas en su contra.
“No hay temor, no hay miedo. Vamos a actuar con la debida prudencia y ojalá que el gobierno de Morales entienda que este (el de las protestas callejeras) no es el camino; el camino es el de la democracia”, afirmó la autoridad.
Por su parte el secretario General de la Gobernación de La Paz, Alejandro Zapata, señaló que las manifestaciones de protesta tienen un claro móvil político, porque los dirigentes de la ciudad de El Alto que las promueven “están claramente identificados con el (oficialista) MAS”.
En tanto, miles de cocaleros pro-Morales volvieron a manifestar contra Reyes Villa en Cochabamba, aún conmovida por la violencia de la semana pasada que dejó dos civiles muertos. Al grito de “fuera Manfred” y “abajo el fascismo”, los campesinos volvieron a tomar la Plaza de Armas y a marchar por el centro de la ciudad. (DPA-AFP)













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