Correa prometió instaurar el socialismo

El nuevo presidente ecuatoriano busca reformar la Constitución. "Queremos una transformación profunda", dijo luego de asumir. Anunció que renegociará la deuda externa. Podría enfrentarse con el Congreso.

DISCURSO. El nacionalista Rafael Correa, mientras hablaba luego de jurar por un período de cuatro años. REUTERS
DISCURSO. El nacionalista Rafael Correa, mientras hablaba luego de jurar por un período de cuatro años. REUTERS
16 Enero 2007
QUITO.- El nacionalista Rafael Correa asumió la presidencia de Ecuador. Prometió instaurar el socialismo y polémicas reformas constitucionales para mermar el poder de los partidos tradicionales, en un país que vio caer a tres presidentes desde 1996. Aliado del líder venezolano Hugo Chávez, Correa, un carismático economista de 43 años, defiende la instauración de una Asamblea Constituyente para reestructurar la Constitución, ya que considera que la actual Carta Magna garantiza el poder de la clase política tradicional y legitima el neoliberalismo. Además promueve la renegociación de la deuda externa para destinar más recursos al alivio de los mayoritarios sectores pobres de la población.
El plan de Correa, quien en las elecciones de noviembre capitalizó el descontento de la población con los políticos, ha polarizado al país entre quienes ven como un paso peligroso virar hacia el socialismo y los que lo consideran una solución radical para problemas como la pobreza y la corrupción.
“Queremos una transformación profunda. Nuestras clases dirigentes han fracasado, queremos una democracia donde se oiga nuestra voz”, señaló Correa en su discurso, tras asumir por un período de cuatro años, con lo que marcó el giro a la izquierda del quinto productor de crudo de Sudamérica.
El mandatario prevé convocar directamente, y sin aval legislativo, a una consulta para que los ecuatorianos ordenen por las urnas la instalación de la asamblea para pavimentar el camino al socialismo, en una decisión que mantiene en alerta a los partidos. El camino por el que apueste Correa podría atizar los conflictos con el poderoso Poder Legislativo, en el que el flamante líder no tiene representantes. “La institucionalidad política de Ecuador ha colapsado, algunas veces por su diseño anacrónico y caduco, otras por las garras de la corrupción y las voracidades políticas”, aseguró el flamante presidente.
El juramento de Correa contó con la presencia de varios mandatarios de izquierda enfrentados con Estados Unidos, incluido Chávez, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, y el mandatario de Bolivia, Evo Morales. Además estuvieron: Lula da Silva, de Brasil; Alan García, de Perú; Daniel Ortega, de Nicaragua; Alvaro Uribe, de Colombia; Nicanor Duarte Frutos, de Paraguay, y Michelle Bachelet, de Chile. (Reuter-DPA)

La inserción en el Mercosur

BUENOS AIRES.- El vicepresidente de la Argentina, Daniel Scioli, asistió a la asunción de Rafael Correa, con quien conversó, luego en un breve encuentro, sobre la integración regional y la posible inserción de Ecuador al Mercosur.
Correa “representa un progresismo de gestión de una nueva generación política que viene a confirmar un cambio de era en la región”, destacó Scioli al finalizar el almuerzo para presidentes y vicepresidentes que ofreció el nuevo mandatario.
Scioli también mantuvo un encuentro con el presidente del BID, Luis Moreno, y tiene previsto reunirse con el vicecanciller italiano para América Latina, Donato di Santos, para tratar cuestiones vinculadas a la promoción de las PyME. En la charla con Correa, Scioli le agradeció sus elogios a la renegociación exitosa de la deuda argentina y coincidieron en destacar la importancia de trabajar por un Estado social más activo y condenar la cultura del endeudamiento. Asimismo, conversaron sobre la necesidad de impulsar la integración regional y no se descartó la posible adhesión de Ecuador al Mercosur, una de las propuestas que Correa mencionó desde que era candidato. (DyN)












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