Cientos de miles de españoles repudiaron la violencia de ETA

En Madrid y en Bilbao, la capital del País Vasco, se realizaron las marchas principales. Convocatoria con sesgo partidista.

EL CLAMOR. Una multitud recorre las calles de Bilbao, capital del País Vasco, reclamando el fin de la violencia.
EL CLAMOR. Una multitud recorre las calles de Bilbao, capital del País Vasco, reclamando el fin de la violencia.
14 Enero 2007
Bilbao/Madrid.- Con la ausencia del principal partido de oposición, cientos de miles de personas manifestaron ayer en varias ciudades de España para rechazar el último atentado del grupo separatista vasco ETA en el aeropuerto de Barajas, que causó graves destrozos y la muerte de dos ecuatorianos. Las dos principales manifestaciones tuvieron lugar en Madrid y en Bilbao, la capital del País Vasco. También hubo movilizaciones en Zaragoza, El Ferrol y Pamplona, entre otras ciudades. Participaron los sindicatos españoles, organizaciones civiles y asociaciones de inmigrantes.
La manifestación de Madrid se desarrolló bajo el lema "Por la paz, la vida, la libertad y contra el terrorismo". Representantes del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y del partido Socialista Obrero Español (PSOE) encabezaron la marcha. En tanto, en Bilbao, detrás de una pancarta con la leyenda "Exigimos a ETA el final de la violencia. Por la paz y el diálogo" marcharon el jefe del gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, y el líder de los socialistas vascos, Patxi López.
El conservador Partido Popular (PP), en la oposición, había anunciado que no acudiría a la marcha en Bilbao por estar en desacuerdo con el lema propuesto por Ibarretxe. El PP se opuso sobre todo a la palabra "diálogo", que considera imposible tratándose del grupo armado. Asimismo, el PP había pedido a los convocantes de la protesta en Madrid que añadieran la palabra "libertad" al lema, para poder sumarse. Finalmente los organizadores accedieron a hacerlo, pero el PP no asistió, alegando que el llamamiento era confuso. El secretario general del PP, Angel Acebes, afirmó que la manifestación de Madrid no era contra ETA sino contra el PP, para ocultar que la banda separatista está ahora más fuerte que hace dos años y medio, cuando declaró el cese del fuego permanente.

Desencuentro
La división entre las fuerzas políticas y sociales tras el atentado de ETA en Barajas se ha agudizado de tal manera que, por primera vez, no hubo unanimidad en la repulsa a una acción terrorista del grupo vasco. De la marcha en Madrid, convocada por los sindicatos mayoritarios y por los inmigrantes ecuatorianos se descolgaron tanto el PP, como la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Ni el lema ni el contenido del manifiesto que se leyó al final fueron consensuados. Voceros del PP interpretaron esta actitud como un apoyo encubierto a la estrategia del gobierno, que encaminó un proceso de paz con ETA que fracasó con el atentado. "Esto fue un acto partidista", dijeron. En la marcha de Bilbao estuvo también ausente Batasuna, el grupo político que representa a la izquierda nacionalista vasca y que se niega a condenar la violencia de ETA. Según un vocero, del ilegalizado partido político, rechazó la expresión "exigimos a ETA el fin de la violencia" puesta en el lema por Ibarretxe. Antes de este cambio, Batasuna había anunciado su intención de participar en la marcha. Su ausencia hizo posible la asistencia de los socialistas, que se negaban a compartir escenario con el brazo político de ETA mientras no rechace la violencia. (DPA)







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