Se profundiza el conflicto en Bolivia

Miles de campesinos, indígenas y estudiantes reclamaron la renuncia del gobernador de Cochabamba. Hubo manifestaciones en La Paz contra los prefectos opositores al gobierno de Morales.

AMENAZANTES. Los combativos dirigentes cívicos de El Alto corean consignas contra el prefecto de La Paz, que se sumó al frente autonomista. REUTERS
AMENAZANTES. Los combativos dirigentes cívicos de El Alto corean consignas contra el prefecto de La Paz, que se sumó al frente autonomista. REUTERS
13 Enero 2007
LA PAZ.- Miles de campesinos, trabajadores y estudiantes cochabambinos decidieron ayer masificar las medidas de presión contra el gobernador Manfred Reyes Villa, durante un “cabildo abierto” indígena. Además, responsabilizaron al prefecto por los enfrentamientos de la víspera entre campesinos y jóvenes simpatizantes del gobierno departamental, que causaron dos muertos y cientos de heridos en ambos bandos. Todos los oradores del cabildo, que se desarrolló en la plaza principal de la ciudad, demandaron la renuncia del gobernador.
Al mismo tiempo, en el norte de la ciudad, una concentración menos numerosa, compuesta mayoritariamente por gente de clase media, ratificó su apoyo a Reyes Vila y reclamó el repliegue de los campesinos a sus respectivas comunidades. En Cochabamba se encuentra la región cocalera del Chapare, con una población campesina e indígena.
Paralelamente, decenas de vecinos de El Alto marcharon amenazantes hasta la prefectura de La Paz, donde el prefecto José Luis Paredes se hallaba reunido con sus pares autonomistas de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba. Paredes se adhirió hace pocos días a este grupo enfrentado al gobierno central.
En Santa Cruz, a mil kilómetros al sureste de La Paz, una “asamblea de la cruceñidad” declaró su apoyo al prefecto de Cochabamba y decidió un paro cívico para el martes próximo.

Cada vez más divididos
La cuestión de las autonomías regionales, que ha profundizado la división oriente rico-occidente pobre en el país, fue la causa del estallido de violencia en Cochabamba, bastión político del presidente Evo Morales, que tiene como gobernador a Vila, un militar retirado que promueve la autonomía de ese departamento, pese a que su propuesta perdió en un referéndum realizado en 2006. Morales reclamó respeto al orden institucional. “Pido a los movimientos sociales actuar en el marco de la democracia y, sobre todo, no actuar por venganza”, dijo en relación con la muerte de un campesino durante las refriegas del jueves en Cochabamba. La otra víctima mortal fue un joven cochabambino que defendía al gobierno de Reyes Villa. Pero el mensaje del mandatario no tuvo efecto entre sus simpatizantes.

Choques con la policía
Poco después, campesinos y estudiantes intentaron tomar un canal privado cochabambino de televisión, al que acusan de hacer campaña contra el gobierno, y se enfrentaron a policías que intentan contenerlos. Unas 300 personas llegaron al canal Unitel, propiedad del poderoso empresario ganadero y banquero Oswaldo Monasterios, para tomar sus instalaciones por la fuerza, pero fueron reprimidas por fuerzas policiales. “¡Muera el canal de la oligarquía! ¡queremos la verdad!”, gritaron los manifestantes para acallar al medio. Los campesinos también decidieron apoderarse de propiedades del gobernador. (Reuter-AFP-NA)











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