La mujer que sedujo a los Stone cumple 60 años

Marianne Faithfull se jactaba de haber protagonizado romances con tres de los integrantes de la banda en los años 60. La prensa sensacionalista se ensañó con ella.

SUEÑOS DESVANECIDOS. Marianne mantuvo una relación intensa con Jagger.
SUEÑOS DESVANECIDOS. Marianne mantuvo una relación intensa con Jagger.
29 Diciembre 2006
Londres.- En 1973 Mick Jagger cantaba "Angie, todos nuestros sueños... se desvanecen en humo", y la leyenda de los Rolling Stones tenía en mente a Marianne Faithfull, que hoy cumple 60 años.
"Angie", el exitoso tema de los Rolling Stones, fue una especie de triste adiós a un amor apasionado. La hermosa rubia de colegio de monjas y criada en Hampsted, un distinguido barrio de Londres, ya había sido objeto de los peores titulares. La prensa sensacionalista amaba a la cambiante hija de la baronesa Erisso y del psicoterapeuta Glynn Faithfull, que tiempo antes había sido espía del servicio secreto británico. Y la amaba porque sin complejos había dicho: "me he acostado con tres de los Stones y luego me decidí por Mick". Los otros dos eran Brian Jones y Keith Richards. Pero esas relaciones nunca tuvieron la intensidad de la relación entre Mick y Marianne. En la segunda mitad de los 60, ambos eran en Londres más o menos lo que hoy son Kate Moss y Pete Doherty. Un poco más salvajes todavía. Al igual que en su canción "Sister Morphine", que muchos biógrafos le atribuyen a ella, aun cuando fue incluida más tarde en el álbum de los Stones "Sticky Fingers" con la autoría de Jagger/Richards.
El título recuerda los excesos en las drogas, a la fructífera adicción de la que la cantante y letrista, dotada de un extraordinario talento, no pudo desengancharse durante muchos años. Tan sólo en 1987, Faithfull, que 23 años antes se había convertido de la noche a la mañana en una estrella con el súper éxito "As Tears Go By" -escrita para ella por Jagger y Richards- consiguió dejar el consumo de heroína. Muchos no creían que realmente lo conseguiría, pues a comienzos de los años 70, tras la separación de Mick, se vino abajo y llegó a vivir como indigente en Londres.
La música fue tal vez sobre todo lo que le ayudó a superar los golpes del destino. Su boda con Ben Brierley del grupo Front le aportó felicidad en la esfera privada. En 1979 los expertos elogiaron su álbum "Broken English". Los críticos consideraron que la indómita Marianne se había convertido en una artista contemporánea adulta. Pero de nuevo volvió a golpearla el destino. Un diagnóstico de cáncer de mama. Y Faithfull tuvo otra vez suerte. En noviembre comunicó que se había curado. "Fue una experiencia extraordinaria. Antes no hubiese sabido nunca cuántos amigos tengo", dijo. En marzo reanudará su gira mundial que tuvo que interrumpir por el tratamiento. (DPA)

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