28 Diciembre 2006 Seguir en 
El cadáver de un adolescente fue hallado flotando en el río Salí ayer al mediodía. Aunque en los primeros estudios que se le realizaron al cuerpo no se detectaron signos de violencia, no se descarta que pueda haber sido asesinado.
El hallazgo generó un gran revuelo entre los vecinos de la zona y un embotellamiento en el puente Lucas Córdoba, desde donde se podía observar el operativo policial. A las 12.30, vecinos del barrio Costanera dieron cuenta del hallazgo a la Policía. Inmediatamente, se dispuso un operativo a fin de interceptarlo. Sin embargo, esto no fue necesario, porque el cadáver chocó contra un morro de ripio y quedó boca arriba en la superficie.
En el lugar se hicieron presentes el fiscal Guillermo Herrera y el secretario Carlos López, que supervisaron el operativo. Hasta anoche no se había podido identificar al muchacho. Algunos vecinos dijeron que lo conocían y advirtieron que podría haber tenido antecedentes penales. Incluso habrían asegurado que era conocido por haber estado involucrado en algunas causas relacionadas con estupefacientes. Aunque fueron trasladadas al lugar personas que podrían ser familiares de la víctima, nadie pudo reconocerlo. Por esto se le tomaron las huellas digitales y anoche personal de Antecedentes Policiales trabajaba en la identificación.
De acuerdo con lo que informó la Policía, los médicos forenses que lo revisaron no encontraron signos de violencia en el cuerpo. Sin embargo, no se descartará la hipótesis de un asesinato hasta que estén listos los resultados de la autopsia. Lo único que se veía a simple vista es que tenía sangre en la nariz, producto de una hemorragia interna.
El informe forense indicó que el joven había muerto por lo menos 12 horas antes de haber sido encontrado. Esto sorprendió a los investigadores, comandados por el comisario Jesús Gómez, ya que cabría la posibilidad de que, luego de haberlo asesinado, lo hayan tenido oculto en algún sitio y lo hayan arrojado al río. El muchacho tenía los brazos hacia adelante, como si hubiera pretendido defenderse de un ataque.
El hallazgo se produjo a unos 20 metros al norte del puente Lucas Córdoba. Muchos curiosos detuvieron sus vehículos y se apoyaron en la baranda a observar el operativo policial. Esto generó un gran embotellamiento y el tránsito se hizo muy lento.
Detrás de las cintas
También en la playa, en ambas orillas del río, gran cantidad de gente se agolpó para ver el operativo. Chicos y grandes se apretujaron frente a las cintas de seguridad que había puesto la Policía para aislar el área en la que se encontraba el cadáver.
No se produjeron incidentes durante el operativo.
El hallazgo generó un gran revuelo entre los vecinos de la zona y un embotellamiento en el puente Lucas Córdoba, desde donde se podía observar el operativo policial. A las 12.30, vecinos del barrio Costanera dieron cuenta del hallazgo a la Policía. Inmediatamente, se dispuso un operativo a fin de interceptarlo. Sin embargo, esto no fue necesario, porque el cadáver chocó contra un morro de ripio y quedó boca arriba en la superficie.
En el lugar se hicieron presentes el fiscal Guillermo Herrera y el secretario Carlos López, que supervisaron el operativo. Hasta anoche no se había podido identificar al muchacho. Algunos vecinos dijeron que lo conocían y advirtieron que podría haber tenido antecedentes penales. Incluso habrían asegurado que era conocido por haber estado involucrado en algunas causas relacionadas con estupefacientes. Aunque fueron trasladadas al lugar personas que podrían ser familiares de la víctima, nadie pudo reconocerlo. Por esto se le tomaron las huellas digitales y anoche personal de Antecedentes Policiales trabajaba en la identificación.
De acuerdo con lo que informó la Policía, los médicos forenses que lo revisaron no encontraron signos de violencia en el cuerpo. Sin embargo, no se descartará la hipótesis de un asesinato hasta que estén listos los resultados de la autopsia. Lo único que se veía a simple vista es que tenía sangre en la nariz, producto de una hemorragia interna.
El informe forense indicó que el joven había muerto por lo menos 12 horas antes de haber sido encontrado. Esto sorprendió a los investigadores, comandados por el comisario Jesús Gómez, ya que cabría la posibilidad de que, luego de haberlo asesinado, lo hayan tenido oculto en algún sitio y lo hayan arrojado al río. El muchacho tenía los brazos hacia adelante, como si hubiera pretendido defenderse de un ataque.
El hallazgo se produjo a unos 20 metros al norte del puente Lucas Córdoba. Muchos curiosos detuvieron sus vehículos y se apoyaron en la baranda a observar el operativo policial. Esto generó un gran embotellamiento y el tránsito se hizo muy lento.
Detrás de las cintas
También en la playa, en ambas orillas del río, gran cantidad de gente se agolpó para ver el operativo. Chicos y grandes se apretujaron frente a las cintas de seguridad que había puesto la Policía para aislar el área en la que se encontraba el cadáver.
No se produjeron incidentes durante el operativo.
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