28 Diciembre 2006 Seguir en 
Mogadiscio.- Tropas etíopes y somalíes avanzaron ayer a sólo 30 kilómetros de Mogadiscio, ciudad controlada por los grupos islámicos. Sin embargo, voceros de las fuerzas pro gubernamentales dijeron que sólo sitiarían la capital somalí, sin atacarla.
Antes, los soldados habían capturado el pueblo de Jowhar, en el sur del país. Luego tomaron Balad, al norte de la capital. “No vamos a luchar por Mogadiscio para evitar víctimas civiles. Nuestras tropas la rodearán hasta que se rindan”, dijo el embajador de Etiopía, Abdikarin Farah, en rueda de prensa. La ofensiva se da horas después de que Etiopía, defendiendo al gobierno provisional de Somalia, dijo que estaba a medio camino de derrotar a la milicia islámica, lo que hizo crecer el temor de eventuales ataques aéreos.
Poder de fuego
Etiopía es militarmente muy superior a las milicias islámicas. Según expertos, estas sólo cuentan con armas ligeras. Etiopía, en cambio, tiene la fuerza más poderosa del Cuerno de Africa, con al menos 160.000 soldados, alrededor de 500 tanques y más de 400 cañones pesados. A ello se suma una fuerza aérea de unos 2.500 hombres, con más de cuatro decenas de aviones de combate MiG, 12 aparatos de transporte y dos decenas de helicópteros artillados. Sin embargo, a pesar de este potencial, cualquier ofensiva etíope en Mogadiscio, una ciudad de dos millones de habitantes, podría ser compleja. Según analistas, una retirada táctica de los rebeldes islámicos podría arrastrar a los soldados etíopes y pro gubernamentales hacia el interior de Somalia e iniciar un proceso de guerra de guerrillas, en un terreno que los rebeldes conocen mucho mejor.
La célula iraquí
La célula iraquí de Al Qaeda instó a todos los musulmanes a respaldar con armas y combatientes a las milicias somalíes. En un comunicado emitido por internet, Al Qaeda “llama a todos los musulmanes a permanecer al lado de sus hermanos en Somalia”.
Por el contrario, la Liga Arabe, a la que pertenece Somalia, pidió que cese la lucha y la retirada de todas las fuerzas extranjeras del país. Asimismo, exhortó al gobierno transitorio y a la Unión de Cortes Islámicas a reanudar las negociaciones de paz.
Por su lado, Estados Unidos y la Unión Africana respaldaron la ofensiva etíope como una medida adoptada frente a un peligro nacional. (Reuter-AFP-NA)
Antes, los soldados habían capturado el pueblo de Jowhar, en el sur del país. Luego tomaron Balad, al norte de la capital. “No vamos a luchar por Mogadiscio para evitar víctimas civiles. Nuestras tropas la rodearán hasta que se rindan”, dijo el embajador de Etiopía, Abdikarin Farah, en rueda de prensa. La ofensiva se da horas después de que Etiopía, defendiendo al gobierno provisional de Somalia, dijo que estaba a medio camino de derrotar a la milicia islámica, lo que hizo crecer el temor de eventuales ataques aéreos.
Poder de fuego
Etiopía es militarmente muy superior a las milicias islámicas. Según expertos, estas sólo cuentan con armas ligeras. Etiopía, en cambio, tiene la fuerza más poderosa del Cuerno de Africa, con al menos 160.000 soldados, alrededor de 500 tanques y más de 400 cañones pesados. A ello se suma una fuerza aérea de unos 2.500 hombres, con más de cuatro decenas de aviones de combate MiG, 12 aparatos de transporte y dos decenas de helicópteros artillados. Sin embargo, a pesar de este potencial, cualquier ofensiva etíope en Mogadiscio, una ciudad de dos millones de habitantes, podría ser compleja. Según analistas, una retirada táctica de los rebeldes islámicos podría arrastrar a los soldados etíopes y pro gubernamentales hacia el interior de Somalia e iniciar un proceso de guerra de guerrillas, en un terreno que los rebeldes conocen mucho mejor.
La célula iraquí
La célula iraquí de Al Qaeda instó a todos los musulmanes a respaldar con armas y combatientes a las milicias somalíes. En un comunicado emitido por internet, Al Qaeda “llama a todos los musulmanes a permanecer al lado de sus hermanos en Somalia”.
Por el contrario, la Liga Arabe, a la que pertenece Somalia, pidió que cese la lucha y la retirada de todas las fuerzas extranjeras del país. Asimismo, exhortó al gobierno transitorio y a la Unión de Cortes Islámicas a reanudar las negociaciones de paz.
Por su lado, Estados Unidos y la Unión Africana respaldaron la ofensiva etíope como una medida adoptada frente a un peligro nacional. (Reuter-AFP-NA)







