Saddam dijo que irá al patíbulo como un mártir
El depuesto mandatario exhortó a los iraquíes a librar una guerra santa contra las fuerzas de ocupación y contra los agresores iraníes. La espiral de violencia causó decenas de muertos. Soldados estadounidenses asesinaron a un importante dirigente radical chiíta.
28 Diciembre 2006 Seguir en 
BAGDAD.- Saddam Hussein afirmó en una carta que su ejecución será un sacrificio por Irak, donde la guerra sectaria y los enfrentamientos entre militares e insurgentes causaron ayer decenas de muertos, entre ellos, tres soldados estadounidenses y un importante dirigente radical chiíta. El ex presidente de Irak, cuya condena a morir en la horca fue ratificada el martes por una corte de apelaciones en Bagdad, declara en la misiva que subirá al patíbulo como un mártir. “Si Alá todopoderoso lo quiere, mi alma me llevará donde están los hombres valerosos”, dice.
El depuesto mandatario dictó en noviembre esta carta de dos páginas y media a uno de sus abogados desde la cárcel, poco después de que fue condenado a muerte por una masacre de chiítas perpetrada en 1982, en represalia por un atentado contra su vida.
Contra quienes luchar
Saddam, que debe morir antes del 28 de enero, dice también a los iraquíes que los invasores y los persas -en referencia al ejército estadounidense y a Irán- intentan sembrar el odio entre los iraquíes. “¡Oh, valientes iraquíes en la heroica resistencia! Dirijan su enemistad contra los invasores. No dejen que los dividan. Larga vida a la jihad (guerra santa) y a los mujahidines”, exclama en el mensaje. “No odien a los pueblos de los países agresores; diferencien entre los que toman las decisiones y sus pueblos”, precisa.
El partido Baath, que respondía al ex presidente, amenazó con tomar represalias si su líder es ejecutado y calificó la pena de muerte en la horca como “la línea roja que Estados Unidos no debería cruzar”. Saddam había pedido ser fusilado, pero el tribunal optó por la horca.
No hubo grandes protestas ni celebraciones al conocerse la decisión de la corte de apelaciones. Los iraquíes, cuya mayor preocupación es sobrevivir a la violencia, ya esperaban ese resultado. En cambio, miles de iraquíes partidarios del clérigo radical chiíta Moqtada Al Sadr marcharon por la ciudad sagrada de Najaf en una airada procesión, luego de que soldados estadounidenses mataron a Saheb al Amiri, ayudante principal de Al Sadr. (Reuters)
El depuesto mandatario dictó en noviembre esta carta de dos páginas y media a uno de sus abogados desde la cárcel, poco después de que fue condenado a muerte por una masacre de chiítas perpetrada en 1982, en represalia por un atentado contra su vida.
Contra quienes luchar
Saddam, que debe morir antes del 28 de enero, dice también a los iraquíes que los invasores y los persas -en referencia al ejército estadounidense y a Irán- intentan sembrar el odio entre los iraquíes. “¡Oh, valientes iraquíes en la heroica resistencia! Dirijan su enemistad contra los invasores. No dejen que los dividan. Larga vida a la jihad (guerra santa) y a los mujahidines”, exclama en el mensaje. “No odien a los pueblos de los países agresores; diferencien entre los que toman las decisiones y sus pueblos”, precisa.
El partido Baath, que respondía al ex presidente, amenazó con tomar represalias si su líder es ejecutado y calificó la pena de muerte en la horca como “la línea roja que Estados Unidos no debería cruzar”. Saddam había pedido ser fusilado, pero el tribunal optó por la horca.
No hubo grandes protestas ni celebraciones al conocerse la decisión de la corte de apelaciones. Los iraquíes, cuya mayor preocupación es sobrevivir a la violencia, ya esperaban ese resultado. En cambio, miles de iraquíes partidarios del clérigo radical chiíta Moqtada Al Sadr marcharon por la ciudad sagrada de Najaf en una airada procesión, luego de que soldados estadounidenses mataron a Saheb al Amiri, ayudante principal de Al Sadr. (Reuters)







