27 Diciembre 2006 Seguir en 
Sydney.- Tres heridos, dos evacuados, ocho abandonos y un hundimiento fue el violento resultado de las malas condiciones vividas hoy en la dramática segunda jornada de la tradicional regata Sydney-Hobart, según los medios australianos.
Los organizadores recordaron sin embargo que las condiciones no fueron tan malas como en 1998, cuando seis personas murieron y cinco barcos se hundieron en la competición, que cubre las 628 millas náuticas entre la metrópoli olímpica y la capital de la isla de Tasmania.
Los más graves problemas que causaron los vientos de 30 nudos entre los 78 barcos que participan en la prueba afectaron al Maximus.
Hundimientos
En las primeras horas de hoy, el yate neozelandés de 30 metros de eslora perdió el mástil. Tres de sus tripulantes resultaron gravemente heridos y tuvieron que ser evacuados en helicóptero.
El Maximus estaba peleando por la cabeza de la prueba cuando ocurrió el accidente.
Más dramática fue la situación en el Koomooloo, el veterano barco que ganó la regata en 1968, que sufrió una vía de agua que lo llevó a hundirse. Sus ocho tripulantes fueron recogidos por otro barco en competición, el Adventure, a 60 millas náuticas de la costa de Nueva Gales del Sur.
El número de abandonos de la jornada llegó a ocho. El Endorfin, por ejemplo, tuvo que volver a puerto al sufrir daños en su timón. (DPA)
Los organizadores recordaron sin embargo que las condiciones no fueron tan malas como en 1998, cuando seis personas murieron y cinco barcos se hundieron en la competición, que cubre las 628 millas náuticas entre la metrópoli olímpica y la capital de la isla de Tasmania.
Los más graves problemas que causaron los vientos de 30 nudos entre los 78 barcos que participan en la prueba afectaron al Maximus.
Hundimientos
En las primeras horas de hoy, el yate neozelandés de 30 metros de eslora perdió el mástil. Tres de sus tripulantes resultaron gravemente heridos y tuvieron que ser evacuados en helicóptero.
El Maximus estaba peleando por la cabeza de la prueba cuando ocurrió el accidente.
Más dramática fue la situación en el Koomooloo, el veterano barco que ganó la regata en 1968, que sufrió una vía de agua que lo llevó a hundirse. Sus ocho tripulantes fueron recogidos por otro barco en competición, el Adventure, a 60 millas náuticas de la costa de Nueva Gales del Sur.
El número de abandonos de la jornada llegó a ocho. El Endorfin, por ejemplo, tuvo que volver a puerto al sufrir daños en su timón. (DPA)







