27 Diciembre 2006 Seguir en 
LA HABANA.- Los cubanos aún no fueron informados oficialmente sobre el diagnóstico de un médico español que ayer negó que Fidel Castro tenga cáncer, tras examinarlo en La Habana a cinco meses de una delicada cirugía.
A su regreso a España, tras permanecer desde el jueves en Cuba, José Luis García Sabrido, jefe de cirugía de un hospital de Madrid, desmintió absolutamente que Castro padezca una enfermedad maligna, sino que enfrenta "un proceso benigno con una serie de complicaciones".
"Está en un proceso de recuperación lento, pero progresivo, tras la gravísima intervención a la que fue sometido de urgencia el 27 de julio, luego de sufrir un sangrado intestinal", dijo el experto, quien descartó una nueva operación.
La visita del médico no fue confirmada en Cuba; pero una fuente de la embajada de La Habana en Madrid, según la agencia española Europa Press, calificó la información de muy positiva y el informe de riguroso.
Aunque el viaje del médico no trascendió en los medios cubanos, los rumores empezaron a correr. "Ya en mi casa se sabía, a mi mamá le dijeron los del barrio, que seguro lo vieron por antena (televisión satelital ilegal)", dijo a la AFP una joven de un populoso sector de La Habana.
Mientras tanto, la población sigue en su rutina y prepara en normalidad las fiestas del Año Nuevo por el 48 aniversario de la revolución, dedicadas a Castro, pero con la inquietud de no tener información de la salud del líder.
La última vez que los cubanos lo vieron en público fue en dos actos el 26 de julio, un día antes de la operación. Desde entonces Castro sólo recibió visitantes en privado, envió mensajes y apareció en cinco videos, el último el 28 de octubre para desmentir rumores de una muerte.
"Quisiéramos informaciones más precisas, aunque no aparezca en público, pero sí al menos un mensaje", dijo a la AFP una universitaria de 20 años, en los alrededores de la Universidad de La Habana.
Rumores por doquier
Las especulaciones se multiplicaron sobre todo desde que Castro no asistió el 2 de diciembre a un desfile militar como todos esperaban, pues esa fecha fue fijada por él para festejar los 80 años que cumplió el 13 de agosto en plena convalecencia.
En ausencia de Fidel, el pasado viernes sesionó el Parlamento bajo la presidencia de Raúl Castro, a quien su hermano entregó el poder temporalmente el 31 de julio.
La información del médico español contrasta con versiones de funcionarios norteamericanos que dan a Fidel poco tiempo de vida; pero este martes Washington dijo que quiere esperar para conocer el estado de salud real del presidente cubano.
"Como lo hemos repetido a menudo, nuestra capacidad para determinar cuál es el estado de salud de Castro es mínima", afirmó Gonzalo Gallegos, portavoz del Departamento de Estado.
Mientras, la Plaza de la Revolución se alista para las fiestas del 31 de diciembre y 1 de enero por el 48 aniversario del triunfo de la revolución. (AFP)
A su regreso a España, tras permanecer desde el jueves en Cuba, José Luis García Sabrido, jefe de cirugía de un hospital de Madrid, desmintió absolutamente que Castro padezca una enfermedad maligna, sino que enfrenta "un proceso benigno con una serie de complicaciones".
"Está en un proceso de recuperación lento, pero progresivo, tras la gravísima intervención a la que fue sometido de urgencia el 27 de julio, luego de sufrir un sangrado intestinal", dijo el experto, quien descartó una nueva operación.
La visita del médico no fue confirmada en Cuba; pero una fuente de la embajada de La Habana en Madrid, según la agencia española Europa Press, calificó la información de muy positiva y el informe de riguroso.
Aunque el viaje del médico no trascendió en los medios cubanos, los rumores empezaron a correr. "Ya en mi casa se sabía, a mi mamá le dijeron los del barrio, que seguro lo vieron por antena (televisión satelital ilegal)", dijo a la AFP una joven de un populoso sector de La Habana.
Mientras tanto, la población sigue en su rutina y prepara en normalidad las fiestas del Año Nuevo por el 48 aniversario de la revolución, dedicadas a Castro, pero con la inquietud de no tener información de la salud del líder.
La última vez que los cubanos lo vieron en público fue en dos actos el 26 de julio, un día antes de la operación. Desde entonces Castro sólo recibió visitantes en privado, envió mensajes y apareció en cinco videos, el último el 28 de octubre para desmentir rumores de una muerte.
"Quisiéramos informaciones más precisas, aunque no aparezca en público, pero sí al menos un mensaje", dijo a la AFP una universitaria de 20 años, en los alrededores de la Universidad de La Habana.
Rumores por doquier
Las especulaciones se multiplicaron sobre todo desde que Castro no asistió el 2 de diciembre a un desfile militar como todos esperaban, pues esa fecha fue fijada por él para festejar los 80 años que cumplió el 13 de agosto en plena convalecencia.
En ausencia de Fidel, el pasado viernes sesionó el Parlamento bajo la presidencia de Raúl Castro, a quien su hermano entregó el poder temporalmente el 31 de julio.
La información del médico español contrasta con versiones de funcionarios norteamericanos que dan a Fidel poco tiempo de vida; pero este martes Washington dijo que quiere esperar para conocer el estado de salud real del presidente cubano.
"Como lo hemos repetido a menudo, nuestra capacidad para determinar cuál es el estado de salud de Castro es mínima", afirmó Gonzalo Gallegos, portavoz del Departamento de Estado.
Mientras, la Plaza de la Revolución se alista para las fiestas del 31 de diciembre y 1 de enero por el 48 aniversario del triunfo de la revolución. (AFP)







