27 Diciembre 2006 Seguir en 
A diez meses de la desaparición de Paulina Lebbos la investigación de la causa continúa estancada y aún se desconoce la identidad de los autores materiales del crimen. Por eso, familiares y amigos de la joven hicieron oficiar una misa en la capilla del colegio Nuestra Señora de la Merced y luego marcharon frente a Casa de Gobierno para pedir justicia.
Durante el oficio religioso que encabezó el sacerdote Luis Pacheco, se pidió que los gobernantes trabajen por el bien común y que los familiares de las víctimas de casos impunes en la provincia mantengan viva la esperanza. En la ceremonia religiosa estuvieron presentes Alberto Lebbos, (padre de Paulina), Susana Trimarco de Verón (madre de María de los Angeles “Marita“ Verón), Mary Ahumada (madre de María Fernanda Chaila) y Liliana Argañaraz (la hermana de Betty, la docente desaparecida desde el 31 de julio), entre otros. También acompañaron a la familia Lebbos, la monja Berta Povalej y el legislador radical José Cano, presidente de la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura. “Hoy pedimos a Dios para que ilumine el corazón de quienes no asumen el mandato de la sociedad, y para que nos dé fuerza para seguir con la lucha que emprendimos hace ya 10 meses”, dijo Lebbos. Pacheco advirtió que hoy la joven pediría: “no nos busquen entre los muertos, búsquennos entre los vivos”. “Son ustedes, queridos padres, quienes tienen que hablar por nosotros”, dijo el sacerdote, en nombre de Paulina.
Después de la misa, los miembros de la Comisión de Padres de Víctimas de la Impunidad, encabezados por Lebbos, iniciaron la marcha hacia la plaza Independencia enarbolando pancartas y banderas con las fotos de las víctimas de crímenes sin resolver. En la plaza se sumaron a la movilización distintas agrupaciones políticas y los integrantes del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, adonde Paulina estudiaba Comunicación Social.
Los manifestantes se concentraron frente a las escalinatas de la Casa de Gobierno para exigir castigo para los responsables del asesinato de Paulina y pedir la aparición con vida de Beatriz Argañaraz. También se denunció la desidia y lentitud por parte del Gobierno en relación con la búsqueda de los responsables de los distintos crímenes. Lebbos dijo que el problema de la seguridad no se encuentra en la agenda del gobernador José Alperovich. “Nosotros queremos que toda la sociedad se sume a este reclamo porque lamentablemente somos cada vez más los que perdemos a un ser querido, víctima de la inseguridad”, advirtió el ex funcionario. “No puedo entender cómo en otras provincias se consiguieron todos los recursos para investigar casos complejos, y en Tucumán aún no podemos tener los resultados de un simple cruce de teléfonos para saber con quién habló mi hija antes de que la mataran”, finalizó. Se convocó a una nueva marcha para el próximo martes.
La Legislatura creó ayer una de las leyes que había sido pedida por los miembros de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad, en base a un proyecto de los peronistas Antonio Raed y Juan Eduardo Rojas. Se trata de la creación del programa de asistencia a la víctima del delito, norma que se suma a la sancionada el 5 de diciembre, cuando se creó el Departamento de Protección al Testigo.
En la presentación del proyecto del programa que se aprobó ayer, los legisladores argumentaron que tendrá por función brindar asesoramiento legal gratuito sobre el caso analizado y ejercer la representación de la víctima si esta no tuviese los medios económicos suficientes. También se brindará protección especial a la víctima, tanto en su integridad física y psíquica, y de los testigos que hubieran colaborado con las investigaciones judiciales, a través de su testimonio en las causas penales, cuando reciban amenazas o corran peligro a raíz de su declaración.
El Centro de Asistencia a la Víctima estará en el ámbito de la Secretaría de Derechos Humanos, que depende de gobernador José Alperovich.
Alberto Lebbos, el padre de Paulina, dijo que está complacido por la sanción de ambas normas. “Esto demuestra que con nuestra lucha se pueden conseguir cosas importantes”, aseguró.
Durante el oficio religioso que encabezó el sacerdote Luis Pacheco, se pidió que los gobernantes trabajen por el bien común y que los familiares de las víctimas de casos impunes en la provincia mantengan viva la esperanza. En la ceremonia religiosa estuvieron presentes Alberto Lebbos, (padre de Paulina), Susana Trimarco de Verón (madre de María de los Angeles “Marita“ Verón), Mary Ahumada (madre de María Fernanda Chaila) y Liliana Argañaraz (la hermana de Betty, la docente desaparecida desde el 31 de julio), entre otros. También acompañaron a la familia Lebbos, la monja Berta Povalej y el legislador radical José Cano, presidente de la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura. “Hoy pedimos a Dios para que ilumine el corazón de quienes no asumen el mandato de la sociedad, y para que nos dé fuerza para seguir con la lucha que emprendimos hace ya 10 meses”, dijo Lebbos. Pacheco advirtió que hoy la joven pediría: “no nos busquen entre los muertos, búsquennos entre los vivos”. “Son ustedes, queridos padres, quienes tienen que hablar por nosotros”, dijo el sacerdote, en nombre de Paulina.
Después de la misa, los miembros de la Comisión de Padres de Víctimas de la Impunidad, encabezados por Lebbos, iniciaron la marcha hacia la plaza Independencia enarbolando pancartas y banderas con las fotos de las víctimas de crímenes sin resolver. En la plaza se sumaron a la movilización distintas agrupaciones políticas y los integrantes del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, adonde Paulina estudiaba Comunicación Social.
Los manifestantes se concentraron frente a las escalinatas de la Casa de Gobierno para exigir castigo para los responsables del asesinato de Paulina y pedir la aparición con vida de Beatriz Argañaraz. También se denunció la desidia y lentitud por parte del Gobierno en relación con la búsqueda de los responsables de los distintos crímenes. Lebbos dijo que el problema de la seguridad no se encuentra en la agenda del gobernador José Alperovich. “Nosotros queremos que toda la sociedad se sume a este reclamo porque lamentablemente somos cada vez más los que perdemos a un ser querido, víctima de la inseguridad”, advirtió el ex funcionario. “No puedo entender cómo en otras provincias se consiguieron todos los recursos para investigar casos complejos, y en Tucumán aún no podemos tener los resultados de un simple cruce de teléfonos para saber con quién habló mi hija antes de que la mataran”, finalizó. Se convocó a una nueva marcha para el próximo martes.
Crean el centro de asistencia para víctimas del delito
La Legislatura creó ayer una de las leyes que había sido pedida por los miembros de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad, en base a un proyecto de los peronistas Antonio Raed y Juan Eduardo Rojas. Se trata de la creación del programa de asistencia a la víctima del delito, norma que se suma a la sancionada el 5 de diciembre, cuando se creó el Departamento de Protección al Testigo.
En la presentación del proyecto del programa que se aprobó ayer, los legisladores argumentaron que tendrá por función brindar asesoramiento legal gratuito sobre el caso analizado y ejercer la representación de la víctima si esta no tuviese los medios económicos suficientes. También se brindará protección especial a la víctima, tanto en su integridad física y psíquica, y de los testigos que hubieran colaborado con las investigaciones judiciales, a través de su testimonio en las causas penales, cuando reciban amenazas o corran peligro a raíz de su declaración.
El Centro de Asistencia a la Víctima estará en el ámbito de la Secretaría de Derechos Humanos, que depende de gobernador José Alperovich.
Alberto Lebbos, el padre de Paulina, dijo que está complacido por la sanción de ambas normas. “Esto demuestra que con nuestra lucha se pueden conseguir cosas importantes”, aseguró.
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