Estrangularon a una anciana para robarle

El cuerpo de la mujer fue encontrado por una vecina en la casilla que habitaba en el barrio Juan XXIII. Nadie en la zona escuchó ni vio lo que pasó. Investigan si además la violaron. Estaba atada con su ropa a una cama.

LA ESCENA DEL CRIMEN. La jubilada fue encontrada en su dormitorio. La precaria casa estaba en orden, pero faltaban un TV y una garrafa de gas. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
LA ESCENA DEL CRIMEN. La jubilada fue encontrada en su dormitorio. La precaria casa estaba en orden, pero faltaban un TV y una garrafa de gas. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
27 Diciembre 2006
Una mujer de 83 años fue asesinada en su vivienda del barrio Juan XXIII, conocido como “La Bombilla”. La víctima fue encontrada atada a su cama y con signos de haber muerto por asfixia. En la precaria casilla que habitaba, la Policía descubrió que faltaban un televisor y una garrafa de gas. Además, de un domicilio colindante, los delincuentes robaron un lavarropas.
Concepción Pedraza vivía sola, en una casilla de madera en la manzana B, lote 22 de ese barrio, en un pasaje que se encuentra a la altura de Alberti al 1.300. Como era una mujer mayor, recibía cuidados de otra vecina de la zona. Según informó el comisario Hugo Sánchez, jefe de la seccional 6ª, que estuvo a cargo del operativo, cuando la mujer llegó a la vivienda ayer por la mañana para prepararle el desayuno a Pedraza, la encontró muerta.
La víctima estaba acostada en su cama y tenía las manos atadas al respaldar. Además, había sido amordazada. Aunque todavía no fue confirmado, trascendió que la muerte se habría producido por ahorcamiento. El ataque se produjo con la intención de robarle, aunque a los policías les sorprendió la saña de los delincuentes ya que Pedraza estaba totalmente indefensa y de ninguna manera se habría podido resistir al ataque.
Algunos vecinos le contaron a la Policía que Pedraza había sido vista por última vez el lunes a las 22. El ataque se habría producido en las primeras horas de ayer, y nadie vio ni escuchó nada. “Lo único que puedo decir es que era una mujer tranquila, que no se metía con nadie y que vivía sola”, le dijo a LA GACETA una vecina que prefirió no dar a conocer su identidad.
Según informaron los investigadores, dentro de la casilla todo estaba en orden. Junto a la cama había un plato de plástico, un par de ojotas y una pava que estaba volcada y el agua derramada por el suelo.

Pericias médicas
En un primer momento se sospechó que la mujer había sido violada, aunque esto sólo podrá confirmarse cuando estén listos los resultados de las pericias médicas que se realizaron en el cuerpo.
A pesar de que el hallazgo del cadáver generó un gran revuelo en la zona, fueron pocos los vecinos que se animaron a hablar. Una gran cantidad de chicos y adultos se agolparon frente a la casilla. “Estaba siempre sola. No nos imaginamos quién pudo haberla matado, porque era un mujer de edad y tranquila”, dijo Alanís, una joven vecina.
Otro habitante de la zona, Julio, comentó que Pedraza era una mujer muy pobre. “Tenía lo justo y necesario para vivir. Quizás el televisor era lo más valioso que había dentro de la casa. Eso sí: la casita no era segura. Estaba hecha con unas cuantas maderas y era muy frágil. Además, cualquiera podía entrar porque no era segura”, dijo el hombre.
“Este es un barrio peligroso. Hay muchas bandas. Lo que yo no entiendo es qué sentido tenía matar a una pobre mujer que no se podía defender de ninguna manera”, se quejó Alejandra, otra vecina.