Llevan al cine el inquietante y ambiguo universo de Cortázar

El director Diego Sabanés filma en Buenos Aires una película que utiliza el cuento "La salud de los enfermos" como fuente de inspiración. Un mundo donde lo cotidiano se vuelve sobrenatural.

EN PLENA TAREA. El director Diego Sabanés da instrucciones a sus actores en la película “Mentiras piadosas”, que se está filmando en Buenos Aires.(TELAM)
EN PLENA TAREA. El director Diego Sabanés da instrucciones a sus actores en la película “Mentiras piadosas”, que se está filmando en Buenos Aires.(TELAM)
27 Diciembre 2006
Buenos Aires.- El universo fantástico del escritor Julio Cortázar es la principal fuente de inspiración de "Mentiras piadosas", una película que el argentino Diego Sabanés está filmando en Buenos Aires con Marilú Marini, Walter Quiroz y Claudio Tolcachir como protagonistas.
Al igual que muchos otros cineastas como Manuel Antín ("La cifra impar"), Michelangelo Antonioni ("Blow Up"), Jean-Luc Godard ("Week End") y Jana Bokova ("Diario para un cuento"), para su opera prima Sabanés se inspiró en el célebre autor argentino para crear un mundo donde lo cotidiano adopta un carácter ominoso y sobrenatural.
La génesis de "Mentiras piadosas" está en el cuento "La salud de los enfermos", una historia de engaños y enredos que se tejen en el seno de una familia porteña a partir de la ausencia de uno de los hijos, pero el director también reconoce influencias de "Casa tomada" y "Tía en dificultades".
"De Cortázar me interesaba rescatar esa combinación que tiene entre ciertos toques costumbristas y lo fantástico, donde lo real de pronto se desdibuja y se transforma en otra cosa", afirmó el cineasta durante una pausa del rodaje, que se extenderá hasta el 2 de enero en Buenos Aires y continuará en la provincia de San Luis.
Aplaudido por su cortometraje "¡Ratas!", que formó parte de la obra grupal "Historias Breves II", Sabanés dijo que, al igual que en la obra de Cortázar, en su filme "lo infantil está asociado con lo ominoso y con cierta cosa inquietante. No es una infancia idílica sino un lugar donde se descubre lo cruel".
"También está ese doble juego de ambigüedades en donde los gestos de amor no sabés si son manipulaciones del otro", agregó el director, quien trabaja además con Paula Ransenberg, Lydia Lamaison, Rubén Szuchmacher y Víctor Laplace.
La película narra la historia de mentiras y pequeños engaños que rodean a la ausencia de Pablo, el hijo preferido de Mamá. Para tranquilizarla, sus otros dos hijos deciden escribir cartas falsas y enviarle regalos, aquietando su ansiedad y generando un juego de simulacros que involucra a toda la familia.
"A diferencia del cuento, en mi versión el engaño a la madre es casi la anécdota que permite dejar al descubierto todo un entramado de poder, de mandato familiar, de rebelarse o no frente a los mandatos. Cosas que tienen que ver más con los vínculos que con lo argumental", señaló el director.
En cambio, lo que la película rescata del cuento de Cortázar, es ese clima extraño y oscuro, propio de los relatos del genial autor de "Rayuela". "La película empieza en un lugar bastante estable y poco a poco va ganando terreno cierta ambigüedad, un enrarecimiento, vamos tomando distancia del realismo y entrando en un lugar mucho más extraño e inquietante que también remite al cine de Roman Polanski", señaló. (Télam)

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