La música de Los Beatles hechizó a los tucumanos en la Plaza Independencia

Una multitud participó de la presentación de los cuerpos estables. Hubo mucha emoción y los jóvenes bailaron.

ENTRE LO CLASICO Y LO MODERNO. La orquesta, dirigida por Jorge Lhez, sedujo con la interpretación de obras de Strauss y Haendel y de Los Beatles. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
ENTRE LO CLASICO Y LO MODERNO. La orquesta, dirigida por Jorge Lhez, sedujo con la interpretación de obras de Strauss y Haendel y de Los Beatles. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
24 Diciembre 2006
Los Beatles siguen conmoviendo. Y si no que lo diga la multitud de tucumanos que, en la noche del viernes, inundó la plaza Independencia para presenciar el Concierto de Fin de Año que brindaron los cuerpos estables de la provincia.
“Fue una noche mágica”, resumió Lorena Gutiérrez, que con sólo 20 años, confiesa ser una fan de Los Beatles. “Crecí escuchando ‘Yesterday’, ‘Penny Lane’ o ‘Let it be’ porque mis padres tienen todos los discos del grupo. Sin embargo, nunca había escuchado una versión sinfónica de estas canciones”, agregó.
En la plaza, el concierto se vivió con una euforia inusual. No sólo el público adulto se dejó hechizar con cada una de las canciones de Los Beatles, también los jóvenes participaron cantando algunos temas y hasta improvisando algunos pasos de baile. “Son eternos. La música de los Beatles ya es clásica, por eso perdura y atrapa a todas las generaciones”, sentenció Ricardo Infante, de 36 años.

Clásico y festivo
El clima festivo se vivió durante todo el programa, que comenzó con la obertura de “El Murciélago”, de Johann Strauss (h). El marco imponente de la Casa de Gobierno iluminada, colaboró a que el megaconcierto se convirtiera en uno de los espectáculos más coloridos de los últimos meses. “Tocar temas de Los Beatles es una manera de captar a un público que no suele ir a los conciertos”, dijo el director Jorge Lhez. Otro de los momentos más emotivos se vivió cuando el Coro de Niños interpretó una selección de villancicos clásicos. “Me emociona no sólo por la fecha, sino porque se rescatan esas canciones nuestras que ayudan a encender aún más el clima navideño”, comentó Agustina Bassi, de 63 años.
El cierre fue también a toda orquesta, ya que el Coro Estable interpretó el famoso “Aleluya” de la obra “El Mesías” de Haendel. “Se me pusieron los pelos de punta. Ojalá se repita nuevamente el año próximo”, manifestó Víctor Carrizo, de 55 años.























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