22 Diciembre 2006 Seguir en 
La Justicia acusó ayer a cuatro hombres por la desaparición y muerte de un menor de 15 años, cuyo cuerpo apareció a la vera de la ruta 305 el 25 de noviembre. La jueza de Instrucción Mirta Lenis de Vera dictó la prisión preventiva para Juan Carlos Prado y para sus hijos Manuel y Carlos René y para Luis Antonio “Perro” Barrionuevo, en tanto que dejó en libertad a Sergio “Rincón” Suárez, quien en principio había sido acusado como presunto entregador de la víctima.
Angel Ariel Suárez, conocido como “Bolero” en la zona de El Palomar, Banda del Río Salí, donde vive, desapareció el 21 de noviembre. El cadáver encontrado cuatro días después tenía la cabeza tapada con una bolsa, y estaba envuelto en colchas.
Desde un primer momento, los familiares de “Bolero” acusaron a los Prado por el hecho. Dijeron que ellos lo habían amenazado tras descubrirlo aparentemente robando en una camioneta que estaba estacionada frente a una de las carnicerías de la familia Prado. Los acusados, en todo momento, dijeron ser inocentes. La Policía secuestró dos vehículos a los cuales se les realizó distintas pericias. Aún hoy no se terminó un análisis de cabellos encontrados en el baúl de uno de los rodados.
A la cárcel
El fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar (secretaría de Eduardo Farías), reunió los elementos que creyó necesarios para acusar a los Prado y a Barrionuevo y luego solicitó la prisión preventiva. Ayer, la jueza le dio la razón y envió a la cárcel a los cuatro hombres.
Luis Romero Abadie, uno de los abogados que representan a la familia de “Bolero” Suárez, celebró la decisión de la magistrada. “Sabíamos que había pruebas contra ellos, a pesar de que mucha gente intentó cubrirlos. Nosotros queremos que se haga justicia”, dijo.
Por su parte, los abogados de los Prado, Gustavo Johansson y Luis Carlos Moreno, advirtieron que apelaran la prisión preventiva. “Nosotros sostenemos que no hay pruebas, y que todos los elementos que pusimos a disposición de la Justicia para demostrar la inocencia de ellos no fueron merituados”, dijeron.
Angel Ariel Suárez, conocido como “Bolero” en la zona de El Palomar, Banda del Río Salí, donde vive, desapareció el 21 de noviembre. El cadáver encontrado cuatro días después tenía la cabeza tapada con una bolsa, y estaba envuelto en colchas.
Desde un primer momento, los familiares de “Bolero” acusaron a los Prado por el hecho. Dijeron que ellos lo habían amenazado tras descubrirlo aparentemente robando en una camioneta que estaba estacionada frente a una de las carnicerías de la familia Prado. Los acusados, en todo momento, dijeron ser inocentes. La Policía secuestró dos vehículos a los cuales se les realizó distintas pericias. Aún hoy no se terminó un análisis de cabellos encontrados en el baúl de uno de los rodados.
A la cárcel
El fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar (secretaría de Eduardo Farías), reunió los elementos que creyó necesarios para acusar a los Prado y a Barrionuevo y luego solicitó la prisión preventiva. Ayer, la jueza le dio la razón y envió a la cárcel a los cuatro hombres.
Luis Romero Abadie, uno de los abogados que representan a la familia de “Bolero” Suárez, celebró la decisión de la magistrada. “Sabíamos que había pruebas contra ellos, a pesar de que mucha gente intentó cubrirlos. Nosotros queremos que se haga justicia”, dijo.
Por su parte, los abogados de los Prado, Gustavo Johansson y Luis Carlos Moreno, advirtieron que apelaran la prisión preventiva. “Nosotros sostenemos que no hay pruebas, y que todos los elementos que pusimos a disposición de la Justicia para demostrar la inocencia de ellos no fueron merituados”, dijeron.







