Una fuerte tormenta impidió que Sabina termine su show

La lluvia había destruido las pantallas que estaban al lado del escenario. Con sus canciones y su poesía sedujo a sus seguidores, que en su mayoría fueron mujeres.

SUEÑO CUMPLIDO. El trovador español se dio el lujo de cantar en el estadio de Boca Juniors ante miles de espectadores. DYN
SUEÑO CUMPLIDO. El trovador español se dio el lujo de cantar en el estadio de Boca Juniors ante miles de espectadores. DYN
18 Diciembre 2006
BUENOS AIRES.- El cantante español Joaquín Sabina debió suspender el primero de sus dos conciertos en el estadio de Boca Juniors ante 40.000 personas, debido a la fuerte tormenta que azotó esta capital, y sólo pudo cantar durante una hora y media en el segundo show.
Sabina no pudo completar su espectáculo, que había comenzado a las 22 en punto, cuando cantaba el tema "Ruido", y mientras esperaba interpretar junto a Fito Páez la canción "Llueve sobre mojado". "Aquí la gente me dice que corremos serios riesgos tanto ustedes como nosotros", afirmó Sabina ante la gente que lo alentaba a seguir con el cántico "Pan y vino, pan y vino, el que no canta Sabina para qué carajo vino". Tras sus palabras, cerca de la medianoche, la lluvia fue torrencial, a tal punto que destruyó las pantallas que se habían colocado a ambos lados del escenario.
Las corridas de los 20.000 espectadores que asistían al show en el campo de juego no tuvieron graves consecuencias, pero provocaron ataques de pánico, leves heridas y que todos terminaran empapados hasta encontrar refugio.
Con la promesa de Sabina de volver si el clima mejoraba, su público tardó en abandonar el estadio; además, era imposible retirarse de la zona porque la fuerte lluvia anegó las calles aledañas.
Pasada la medianoche, se vio al público en las cercanías del estadio intentando retirarse por algún medio; pero, además de la espera, tuvieron que soportar un segundo aguacero que se desató con violencia en cantidad de agua y viento, cerca de la 1 de la madrugada del domingo.
Ese concierto no continuará a pesar de faltar tres de los temas programados y los cinco bises, incluido el tema con Páez, pero anoche hubo una segunda función, también con 40.000 espectadores y el estadio a pleno. Sabina, hasta el momento de la suspensión, cumplió con una destacada performance al interpretar temas reconocidos de su extenso repertorio, que provocaron que el cantante expresara: "cuando entonan mis temas con tanta precisión me siento como en casa".
El intérprete esperaba en el camarín "más nervioso que un niño", no por falta de profesionalismo sino por la emoción que le provocaba cumplir su sueño de cantar en "La Bombonera" por primera vez.
El músico andaluz recorrió los éxitos de su carrera en el marco del "Carretera Top y Manta", presentación que se inició con la banda interpretando "Y nos dieron las diez".

Sonido rockero
De traje beige, sombrero bombín y corbata al tono, con una remera negra, el intérprete comenzó el show con "Aves de paso". Antonio García de Diego y Pancho Varonna, compañeros de Sabina desde sus inicios, sumaron su voz y su talento en lo musical a la voz de Helena de Quiroga, y el acompañamiento de Jaime Asúa y Francisco Beneyto, formación con un sonido rockero, que se diferenció de las de abril en el Gran Rex.
Con constantes frases poéticas, el intérprete sedujo a los miles de seguidores, en su mayoría mujeres de tres o cuatro décadas, con sus canciones o con sus versos, en los que volcó todo su cariño por Buenos Aires.
Sabina incluyó además tres pantallas ubicadas dentro del escenario que proyectaban imágenes de dibujos de figuras y objetos, diferentes a las emitidas por las laterales, que seguían al cantante en escena.
"Mentiras piadosas", "Siete crisantemos" y "Quién me ha robado el mes de abril" dieron continuidad al concierto, en un espectáculo que brilló por el acompañamiento del público y la impecable puesta de sonido. Como presagiando el final del concierto, Sabina cantó el ovacionado "Dieguitos y Mafaldas". "Qué mejor lugar que este", dijo el artista mientras interpretaba la frase "a la cancha de Boca, por Laguna". Precisamente en una laguna se convirtió el estadio tras la intensa lluvia, que dejó que Sabina interpretara temas como "Resumiendo" y "Conductores suicidas". (DYN)




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