Por el caso Dalmasso ya renunciaron tres funcionarios del área de Seguridad

Mientras todo el país habla del asesinato de Río Cuarto, las pesquisas no arrojan los resultados esperados. Dejó su cargo el secretario del Tribunal de Conducta Policial de Córdoba. Había estado en un asado con el único imputado en la causa.

ANALISIS. El médico Marcelo Macarrón habla con sus hijos, su abogado y otros amigos sobre el avance de la causa en un bar de Río Cuarto. TELAM
ANALISIS. El médico Marcelo Macarrón habla con sus hijos, su abogado y otros amigos sobre el avance de la causa en un bar de Río Cuarto. TELAM
16 Diciembre 2006
cordoba.- Pasaron 20 días desde que Nora Dalmasso apareció estrangulada con el cinturón de su bata de baño, desnuda sobre su cama, en su chalet de Río Cuarto. Mientras el país entero habla del caso en el que se mezclan la sangre, el sexo y el poder, la investigación parece estancada. Tanto, que el fiscal general de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano decidió sumar 30 detectives y a un tercer fiscal a la pesquisa. Marcelo Hidalgo es, según publicó ayer el diario "Clarín", reconocido por resolver casos difíciles. El fiscal será además una especie de veedor de Vidal Lascano en Río Cuarto.
A la vez, la causa se politiza cada vez más. A raíz del caso ya dimitieron tres funcionarios del área de Seguridad de Córdoba (y el intendente de la capital de esa provincia pide que también se vayan el fiscal general y el ministro de Seguridad, Sergio Buzzo).
El miércoles al mediodía, el secretario del Tribunal de Conducta Policial, Nicolás Curchod, anunció que dejará su cargo. Un día antes había renunciado Alberto Bertea, secretario de Seguridad Provincial. Rafael Magnasco se había alejado de su tarea como asesor de Bertea apenas se inició la investigación del crimen, cuando se lo sindicó como presunto amante de la mujer muerta.
Magnasco y Bertea estuvieron juntos en un asado, en la casa de Curchod, la noche en que ocurrió el crimen. A otro de los invitados a esa cena, el abogado Víctor Daniele, se lo investiga porque estuvo en el barrio Villa Golf la noche del asesinato.
Bertea, que estaba citado a declarar ayer a las 18, lo hará recién hoy y, según trascendió, será consultado no sólo acerca del asado del que participó, sino también sobre sus declaraciones al diario cordobés "La Voz del Interior", en las que dijo que los fiscales deberían dejar de buscar amantes y buscar al asesino.
Hasta el gobernador José Manuel de la Sota está preocupado por la marcha de la investigación. A ello contribuyen el fracaso de la prueba de ADN realizada a las muestras de semen encontradas en el cuerpo de Dalmasso, la falta de un sospechoso "plausible" (se especula desde que "Norita" podría haber sido violada por un albañil que trabajó en la casa hasta con un presunto amante despechado que la mató por celos) y el hecho de que tampoco el rastreo de llamadas telefónicas entrantes y salientes de los celulares de Dalmasso haya arrojado resultados satisfactorios.
Ahora se investigarán llamadas realizadas entre las 3 y las 8 del día del crimen, que involucran a los 7.000 aparatos celulares que estaban en esa fecha activados en Río Cuarto.

Más sospechosos
Dos nuevos testigos prestaron ayer declaración ante la Justicia. Una de las personas que declaró fue un hombre a quien Dalmasso le alquilaba un departamento, y el otro fue el hijo del vecino que encontró a "Norita" estrangulada, de apellido Radaelli.
El inquilino de Dalmasso es un hombre de apellido Lazcano, que ocupa un departamento en Córdoba capital y que el fin de semana del crimen se encontraba en Río Cuarto. De hecho, en la cartera de la víctima se encontraron $ 450 del alquiler pagado por Lazcano.
Con respecto al vecino, se investigó sobre su llegada a la vivienda que ocupa, lindera con la de la víctima (y cuyo patio está conectado con el de los Dalmasso), junto a su novia y a otras personas, a las 5 de la madrugada, el 25 de noviembre.



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