Objetan la tarea de la dirigencia de la provincia

Los hombres de negocios consideran que la desigualdad en Tucumán sigue siendo muy marcada. Además, faltan mejoras en la infraestructura.

17 Diciembre 2006
"Si ocupamos el lugar 17 en el ranking de competitividad de las provincias argentinas, las autoridades de Tucumán deberían tomar en cuenta eso y dejar de creer que estamos en el primer mundo", dijo el presidente de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Sergio Fara. El productor dejó en claro que en nuestra provincia se observan elevados niveles de desigualdad social, en especial en el campo, donde existen productores que se sostienen en verdaderas condiciones de economías de subsistencia.

El presidente de la FET, Julio Colombres, consideró que lo que está mal en la provincia es el sistema. "Y el sistema está mal por acción u omisión de la dirigencia. Aristóteles comparaba al dirigente con el capitán del barco, que sabiendo el destino utiliza los vientos para llevar el navío al cumplimiento de su finalidad. Establecía, también, que si el capitán no sabe hacia donde quiere ir, ningún viento le es favorable", remarcó. El empresario consideró que la clase dirigente tucumana "o no tiene claro cual es el objetivo del dirigente ni la razón de ser del Estado, o peor aún, teniéndolo claro ha cambiado la lógica del sistema en beneficio de pocos, muy pocos".

"El sistema está mal; se ha desvirtuado la función esencial del dirigente transformándola en un esquema de enriquecimiento personal o de una pequeña clase", subrayó. Colombres enfatizó que el Estado existe para brindar servicios de educación, salud, justicia, seguridad, información e infraestructura. "Si no lo hace, si no sirve a la comunidad, en realidad instaura el mal e imposibilita el desarrollo humano y el crecimiento de las inversiones y del trabajo", apuntó. El industrial azucarero opinó que la dirigencia existe para escuchar a sus dirigidos. "Pero existe sobre todo y esencialmente para establecer el rumbo, para hacer entender a su pueblo el sentido de las acciones en desarrollo, para generar planes estratégicos en beneficio de todos y para conservar el sentido del humano obrar. Si no lo hace, si se limita a complacer las necesidades más elementales pero no establece el plan, no fija el rumbo, no respeta a sus dirigidos, la dirigencia no es tal y se transforma en corruptora del sistema", añadió. "Hace muchos años Toynbee estableció que las sociedades nacen, se desarrollan, colapsan y mueren por la acción (o inacción) de sus dirigencias", concluyó Colombres.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra, consideró que no sólo nuestra provincia sino todos los distritos del NOA fueron tradicionalmente castigados desde los gobiernos centrales en cuanto a los montos de inversión en infraestructura y en desarrollo que puedan acompañar a la producción. "Esto es una desinversión que viene de hace muchos años y que por supuesto hay que bregar para que una vez por todas se dé la recomposición de la zona NOA en cuanto a infraestructura. También falta desarrollo en la parte de diques, que puedan llevar no sólo a complementar el tema de agua potable, sino también al aprovechamiento de irrigación para una vasta zona que puede ayudar a desarrollar la frutihorticultura que tiene un potencial de desarrollo muy importante", indicó.

Sin peleas
El titular de la Asociación Tucumana del Citrus, Roberto Sánchez Loria, opinó que la dirigencia debería comenzar a pensar en estrategias para transformar a Tucumán en un provincia apetecible para la inversión.

"El gran desafío para el Gobierno y la dirigencia privada para los próximos años es no pelearnos ni debilitarnos porque eso no contribuye en nada", sugirió.

Por su parte, el presidente del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), Humberto Gordillo, consideró que uno de los principales problemas en la provincia es el fomento que se hace desde el Estado a la falta de apego al trabajo. "Habría que enseñarle a la gente a trabajar y sacar esos planes sociales que incentivan la vagancia", recalcó.

"Ademas, se evidencia la falta de infraestructura sobre todo en el interior de la provincia. En la capital se pavimenta y se construye, mientras que en el campo los caminos son intransitables", agregó Gordillo.






















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