Deslumbra a lo largo de más de una hora y media en esta producción el esfuerzo realizado para la recreación de los lugares en los que se desarrolló la vida de María, la madre de Jesús, de su esposo José y de todo su entorno familiar. La directora Catherine Hardwicke no escatima detalles para colocar al espectador en los años previos al Nacimiento. Pero elige un tono épico desmesurado para narrar la historia, y no evita ninguno de los lugares comunes del género. La pintura de los personajes es tremendamente lineal; a pesar de que Keisha Castle-Hughes y Oscar Isaac hacen lo posible para humanizar a María y a José, las situaciones y los diálogos se apartan de la naturalidad y resultan muy poco creíbles. La banda sonora se ajusta exactamente a lo que se supone que debe sonar en cada uno de los momentos trascendentales del filme, con coros y solemnes acordes que contribuyen a alejar al espectador de la emoción que la historia debería transmitir. Herodes condensa toda la maldad de la Humanidad, y las intervenciones de los magos o sabios que siguen la estrella para presenciar el milagro pretenden poner un poco de humor en el relato. Pero la suma de convenciones que se presentan en la pantalla, sin la menor sorpresa, terminan por aburrir al espectador que no esté respaldado por una profunda fe cristiana.
Drama. EE.UU, 2006. DIRECCION: CATHERINE HARDWICKE. CON: KEISHA CASTLE-HUGHES, OSCAR ISAAC, HIAM ABBASS, CIARAN HINDS. ATP/101´.VIOLENCIA: con escenas SEXO: sin escenas COMPRENSION: fácil.







