Hay varios aciertos en esta película dirigida por George Miller, que cuenta en su filmografía obras disímiles como "Babe, un chanchito en la ciudad" o la interesante saga de "Mad Max". Uno de ellos consiste en presentar a los espectadores una historia desde el punto de vista de los animales, al punto que los seres humanos -a los que nunca se ve claramente- son los "alienígenas" y son descriptos como seres "feos, sin plumas o pelos y con caras lisas, sin pico". Mumbles, el protagonista, es rechazado por su comunidad porque es un ser diferente; alguien que se aparta de la "normalidad" de cantar para atraer a su pareja y que pretende suplir esta falta de habilidad canora con una sorprendente aptitud para la danza. Pero nadie entre los pingüinos Emperador tolera esta irregularidad y Mumbles es expulsado. Casualmente, traba amistad con cinco pingüinos Adelaida -deliciosos personajes- que lo acompañan para tratar de descubrir por qué los peces escasean cada vez más en su territorio. La culpa es de los humanos, pero el viaje de Mumbles servirá para algo más que simplemente descubrir la causa de la falta de peces. Si bien el argumento trae a la mente la trama de otras producciones animadas de estreno reciente, la calidad de la realización y la fluidez del relato justifican plenamente el paso por la boletería.
Comedia animada. EE.UU, AUSTRALIA, 2006.
DIRECCION: GEORGE MILLER. Animación digital con voces dobladas al español. ATP/98´.
VIOLENCIA: sin escenas SEXO: sin escenas COMPRENSION: fácil







