Antes del estreno de este filme se cuestionó duramente la elección de Daniel Craig para interpretar a Bond. Además de darles la razón a quienes tomaron esta decisión, hay que felicitar calurosamente a los guionistas de la película; ellos han logrado volver al tono original de la serie al articular con habilidad una historia interesante, compleja, atractiva, con la pintura de un Bond "previo" al que conocimos a lo largo de 20 películas. La escena inicial, en sugestivo blanco y negro, muestra al agente antes de adquirir el estatus de doble cero; y, después de la tradicional secuencia de los títulos, se sigue delineando con firmeza y sin vacilaciones el carácter duro y despiadado de Bond, lejos del refinamiento y de las frases célebres que lo hicieron famoso y que terminaron por convertirlo en una parodia de sí mismo. Este Bond, al que parece bastarle con la pistola y sus puños para cumplir la faena, no tiene demasiados aparatos sofisticados, a pesar de que la aventura se desarrolla claramente después del 11-S. Aparece "M" (Judi Dench), pero no está "Q", porque no hay chiches electrónicos para 007. Craig compone un Bond distinto, y lo hace con recursos actorales legítimos. Y, después de casi dos horas y media que no se sienten como tales, el filme tiene un remate magistral que abre la puerta para otras 20 películas de la serie de James Bond.
Acción y suspenso. EE.UU, GRAN BRETAÑA, 2006.DIRECCION: MARTIN CAMPBELL. CON: DANIEL CRAIG, EVA GREEN, MADS MIKKELSEN. PM13/144´.VIOLENCIA: con escenas SEXO: con escenas COMPRENSION: fácil







