"La banda del portón" causó terror en Barrio Sur
Unos 50 adolescentes ingresaron en dos domicilios para agredir a otros menores y lesionaron a una agente de Policía que intentó intervenir. Todo se habría iniciado cuando una de las víctimas le pidió a uno de los presuntos líderes de la patota que deje de molestar a su hermana.
07 Diciembre 2006 Seguir en 
“La banda del portón”, una de las patotas de adolescentes más violentas de la capital, generó un caos en Barrio Sur, cuando sus miembros intentaron ingresar en dos domicilios para agredir a los hijos de sus propietarios. Por los hechos, en los que resultó lesionada una agente de Policía, cuatro adolescentes, uno de ellos hijo de un funcionario del Gobierno, deberán presentarse hoy ante el juez de Menores Raúl Ruiz.
Un grupo de por lo menos 50 adolescentes, de entre 13 y 15 años, estudiantes de importantes colegios religiosos, intentaron copar un domicilio de Las Heras al 400, durante la siesta de ayer. Como no pudieron cumplir con su cometido, se dirigieron hacia otro de La Madrid al 600. Allí sí descargaron su violencia.
Según consta en las actuaciones policiales, los menores tiraron piedras en contra del propietario de la vivienda, que intentó defender a su hijo, cuyo nombre no trascendió por cuestiones legales. Karina Mabel Márquez, agente de Patrulla Urbana que custodia la cuadra, quiso poner punto final al incidente, pero fue agredida violentamente por uno de los patoteros. De acuerdo con la versión oficial, el responsable sería el hijo del funcionario.
Personal de la seccional 2a, al mando de los comisarios Julio Vargas y José Díaz, llegó al lugar y aprehendió a uno de los jóvenes. Las víctimas fueron a realizar la denuncia en esa dependencia. Cuando realizaban el trámite, dos adolescentes se arrimaron para averiguar cuál era la situación del adolescente detenido. Los agredidos los identificaron, por lo que también fueron demorados. Según las primeras investigaciones, los agresores querían castigar al chico porque este le había ordenado a uno de los líderes del grupo que dejara de perseguir a su hermana, en busca de una relación sentimental.
“La banda del portón” cobró notoriedad en un trágico episodio. El 10 de octubre, uno de sus líderes se enfrentó con el de “La banda del quiosquito” en la esquina de San Martín y Suipacha. Para poner fin a la disputa, intervino el sargento Jorge Agapito Verduguez, quien efectuó un disparo que acabó con la vida de César Navarro Murhell, un joven totalmente ajeno al suceso. Por este hecho, uno de los integrantes del grupo había sido detenido y la Justicia le había dictado medidas tutelares. Aunque la versión no fue confirmada, el adolescente estaría involucrado en los incidentes de ayer. Ruiz ordenó a la Policía que continuara investigando para reunir pruebas en contra de los sospechosos y no se descarta que disponga que sean trasladados al Instituto Roca hasta que se aclare su situación procesal.
Un grupo de por lo menos 50 adolescentes, de entre 13 y 15 años, estudiantes de importantes colegios religiosos, intentaron copar un domicilio de Las Heras al 400, durante la siesta de ayer. Como no pudieron cumplir con su cometido, se dirigieron hacia otro de La Madrid al 600. Allí sí descargaron su violencia.
Según consta en las actuaciones policiales, los menores tiraron piedras en contra del propietario de la vivienda, que intentó defender a su hijo, cuyo nombre no trascendió por cuestiones legales. Karina Mabel Márquez, agente de Patrulla Urbana que custodia la cuadra, quiso poner punto final al incidente, pero fue agredida violentamente por uno de los patoteros. De acuerdo con la versión oficial, el responsable sería el hijo del funcionario.
Personal de la seccional 2a, al mando de los comisarios Julio Vargas y José Díaz, llegó al lugar y aprehendió a uno de los jóvenes. Las víctimas fueron a realizar la denuncia en esa dependencia. Cuando realizaban el trámite, dos adolescentes se arrimaron para averiguar cuál era la situación del adolescente detenido. Los agredidos los identificaron, por lo que también fueron demorados. Según las primeras investigaciones, los agresores querían castigar al chico porque este le había ordenado a uno de los líderes del grupo que dejara de perseguir a su hermana, en busca de una relación sentimental.
“La banda del portón” cobró notoriedad en un trágico episodio. El 10 de octubre, uno de sus líderes se enfrentó con el de “La banda del quiosquito” en la esquina de San Martín y Suipacha. Para poner fin a la disputa, intervino el sargento Jorge Agapito Verduguez, quien efectuó un disparo que acabó con la vida de César Navarro Murhell, un joven totalmente ajeno al suceso. Por este hecho, uno de los integrantes del grupo había sido detenido y la Justicia le había dictado medidas tutelares. Aunque la versión no fue confirmada, el adolescente estaría involucrado en los incidentes de ayer. Ruiz ordenó a la Policía que continuara investigando para reunir pruebas en contra de los sospechosos y no se descarta que disponga que sean trasladados al Instituto Roca hasta que se aclare su situación procesal.







