06 Diciembre 2006 Seguir en 
Es evidente que están subiendo más los precios de alimentos y bebidas que los de otros rubros, y más de lo que denota la Canasta Básica Alimentaria. Son artículos cuya mayoría integra los convenios de precios, que “maquillan” el índice. Lo razonable sería que la suba de la Canasta fuera bastante más que el 2%. El hecho de que el incremento del valor de la Canasta triplique el costo de vida significa que los más perjudicados resultan ser quienes se ubican de la mitad para abajo en la distribución de la renta.
En las mediciones del Indec observo dos tipos de distorsiones: la primera es metodológica y la segunda relacionada con las medidas de política económica. En el primer caso, se hicieron algunas actualizaciones en la Canasta, pero los hábitos de consumo se modificaron muchísimo de los 90 a esta parte. Pero lo más distorsivo es que el Indec considera productos de los convenios de precios, lo que redunda en una medición que no refleja la realidad. (Especial para LA GACETA)
En las mediciones del Indec observo dos tipos de distorsiones: la primera es metodológica y la segunda relacionada con las medidas de política económica. En el primer caso, se hicieron algunas actualizaciones en la Canasta, pero los hábitos de consumo se modificaron muchísimo de los 90 a esta parte. Pero lo más distorsivo es que el Indec considera productos de los convenios de precios, lo que redunda en una medición que no refleja la realidad. (Especial para LA GACETA)








