06 Diciembre 2006 Seguir en 
Un joven oriundo de Buenos Aires que habría purgado una condena en la cárcel de Batán, se transformó en el principal sospechoso del crimen del jubilado Jorge Antonio Farías, asesinado el lunes en su vivienda de San Andrés.
Los investigadores que actúan bajo las órdenes de los comisarios José Carrizo y Héctor Rodolfo Cheín, por información de los vecinos, descubrieron que el sospechoso desapareció de esa localidad luego de haberse cometido el crimen.
Varias personas informaron que el acusado había llegado a San Andrés hace unos tres meses y dijeron el nombre por el que se hacía llamar. Cuando los pesquisas comenzaron a profundizar esa pista, descubrieron que su nombre era otro y que había estado en la cárcel de Buenos Aires. Establecieron que habría llegado a la provincia de la mano de un tucumano que habría sido compañero de encierro.
La fiscal VIII de Instrucción Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec) espera que en las próximas horas se le remitan los resultados de la autopsia que se le realizó al cuerpo de Farías. Según trascendió, los forenses le confirmarán que la víctima habría sido atada y golpeada antes de morir. También le explicarán su convencimiento de que en el hecho participó más de una persona.
Este no es un indicio menor para los investigadores. Es una prueba de que los delincuentes sabían que el jubilado tenía una importante suma de dinero oculta en el interior de su vivienda. Los pesquisas, cuando requisaron el domicilio, descubrieron que los atacantes quitaron un pedazo de cielo raso, lugar donde supuestamente habría estado oculto el efectivo.
Los vecinos les informaron a los investigadores que el sospechoso fue visto por última vez cuando se subía a un ómnibus. Los investigadores pidieron que se realice una serie de allanamientos para ubicar al joven o para encontrar alguna prueba que sirva para demostrar su intervención en el hecho.
Otra posibilidad
A pesar de que esa es la hipótesis más fuerte que maneja la Policía, no se descarta otra posibilidad que tiene que ver con el aspecto íntimo de la víctima. Farías, hasta hace no mucho tiempo, mantuvo una tumultuosa relación con una mujer de San Cayetano. Siempre según la versión de los investigadores, ambos se habrían denunciado entre sí en más de una oportunidad por lesiones y amenazas.
Los investigadores que actúan bajo las órdenes de los comisarios José Carrizo y Héctor Rodolfo Cheín, por información de los vecinos, descubrieron que el sospechoso desapareció de esa localidad luego de haberse cometido el crimen.
Varias personas informaron que el acusado había llegado a San Andrés hace unos tres meses y dijeron el nombre por el que se hacía llamar. Cuando los pesquisas comenzaron a profundizar esa pista, descubrieron que su nombre era otro y que había estado en la cárcel de Buenos Aires. Establecieron que habría llegado a la provincia de la mano de un tucumano que habría sido compañero de encierro.
La fiscal VIII de Instrucción Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec) espera que en las próximas horas se le remitan los resultados de la autopsia que se le realizó al cuerpo de Farías. Según trascendió, los forenses le confirmarán que la víctima habría sido atada y golpeada antes de morir. También le explicarán su convencimiento de que en el hecho participó más de una persona.
Este no es un indicio menor para los investigadores. Es una prueba de que los delincuentes sabían que el jubilado tenía una importante suma de dinero oculta en el interior de su vivienda. Los pesquisas, cuando requisaron el domicilio, descubrieron que los atacantes quitaron un pedazo de cielo raso, lugar donde supuestamente habría estado oculto el efectivo.
Los vecinos les informaron a los investigadores que el sospechoso fue visto por última vez cuando se subía a un ómnibus. Los investigadores pidieron que se realice una serie de allanamientos para ubicar al joven o para encontrar alguna prueba que sirva para demostrar su intervención en el hecho.
Otra posibilidad
A pesar de que esa es la hipótesis más fuerte que maneja la Policía, no se descarta otra posibilidad que tiene que ver con el aspecto íntimo de la víctima. Farías, hasta hace no mucho tiempo, mantuvo una tumultuosa relación con una mujer de San Cayetano. Siempre según la versión de los investigadores, ambos se habrían denunciado entre sí en más de una oportunidad por lesiones y amenazas.







