04 Diciembre 2006 Seguir en 
Un hombre murió en un confuso hecho que se produjo ayer a la madrugada en Banda del Río Salí. Julio Armando Villafañe recibió dos disparos durante una pelea que se habría producido con su ex yerno en una fiesta, por causas que los investigadores están tratando de establecer. El acusado se presentó después en la Policía, confesó que había disparado contra la víctima y quedó detenido.
Alrededor de las 3.30, Villafañe, de 49 años, se encontraba en el domicilio de su ex yerno, Marcelo Dionisio Bravo, de 33 años, en Bolivia 242. Allí se estaba realizando una fiesta y, por razones que se están tratando de establecer, los dos hombres habrían comenzado a discutir.
Forcejeo
La pelea verbal fue subiendo de tono hasta que Villafañe, según lo que dijeron los testigos a la Policía, extrajo un arma de fuego con la que apuntó contra Bravo. Este se abalanzó inmediatamente contra su ex suegro y empezaron a forcejear. Tras unos segundos de lucha, Bravo le habría quitado el arma a Villafañe y habría realizado dos disparos. Uno impactó en el muslo derecho de la víctima y el otro en el tórax.
Inmediatamente, las otras personas que se encontraban en la fiesta trasladaron a Villafañe al hospital Centro de Salud, donde fue atendido de urgencia. Los médicos explicaron que durante más de dos horas estuvieron atendiendo al herido, intentando salvarle la vida, pero que, a causa de la gravedad de las heridas, murió alrededor de las 5.50.
Confesión
A la misma hora, Bravo que, según los testigos, habría escapado del lugar del hecho luego de que Villafañe resultó herido, se presentó en la comisaría de Banda del Río Salí. Los policías se sorprendieron cuando el hombre confesó que había disparado en contra de su ex suegro y que se ponía a disposición de la Justicia.
Inmediatamente quedó aprehendido para que la fiscalía de turno, a cargo de Teresita Marnero, lo cite a declarar. “Queremos justicia. No entendemos qué fue lo que pasó. No sé cómo vamos a hacer para vivir sin él. Pero sabemos que hay un culpable y queremos que se haga Justicia. Este caso no puede quedar impune”, dijo, llorando, una persona allegada de la víctima, en el Centro de Salud, que prefirió mantener su identidad en reserva.
Alrededor de las 3.30, Villafañe, de 49 años, se encontraba en el domicilio de su ex yerno, Marcelo Dionisio Bravo, de 33 años, en Bolivia 242. Allí se estaba realizando una fiesta y, por razones que se están tratando de establecer, los dos hombres habrían comenzado a discutir.
Forcejeo
La pelea verbal fue subiendo de tono hasta que Villafañe, según lo que dijeron los testigos a la Policía, extrajo un arma de fuego con la que apuntó contra Bravo. Este se abalanzó inmediatamente contra su ex suegro y empezaron a forcejear. Tras unos segundos de lucha, Bravo le habría quitado el arma a Villafañe y habría realizado dos disparos. Uno impactó en el muslo derecho de la víctima y el otro en el tórax.
Inmediatamente, las otras personas que se encontraban en la fiesta trasladaron a Villafañe al hospital Centro de Salud, donde fue atendido de urgencia. Los médicos explicaron que durante más de dos horas estuvieron atendiendo al herido, intentando salvarle la vida, pero que, a causa de la gravedad de las heridas, murió alrededor de las 5.50.
Confesión
A la misma hora, Bravo que, según los testigos, habría escapado del lugar del hecho luego de que Villafañe resultó herido, se presentó en la comisaría de Banda del Río Salí. Los policías se sorprendieron cuando el hombre confesó que había disparado en contra de su ex suegro y que se ponía a disposición de la Justicia.
Inmediatamente quedó aprehendido para que la fiscalía de turno, a cargo de Teresita Marnero, lo cite a declarar. “Queremos justicia. No entendemos qué fue lo que pasó. No sé cómo vamos a hacer para vivir sin él. Pero sabemos que hay un culpable y queremos que se haga Justicia. Este caso no puede quedar impune”, dijo, llorando, una persona allegada de la víctima, en el Centro de Salud, que prefirió mantener su identidad en reserva.







