Exponen pinturas religiosas cuzqueñas en el Rougés

Organizada por el Instituto Tucumano de Cultura Hispánica, la muestra reúne más de 50 obras de distintas dimensiones.

04 Diciembre 2006
Vírgenes que lucen las mejillas rosadas a la manera de las mujeres andinas, ángeles con trajes de encaje dorado y sombreros al estilo Flandes y retablos con arcabuceros de los más distintos estilos son algunas de las imágenes que integran la muestra "Pinturas religiosas cuzqueñas", que se inaugurará mañana, a las 20.30, en el Centro Cultural Alberto Rougés (Laprida 31).
Organizada por el Instituto Tucumano de Cultura Hispánica, la muestra reúne más de 50 obras de distintas dimensiones, entre las que se incluyen retablos (una suerte de altares labrados), elaboradas por los hermanos Gabino, Marcelino y Mario Choque Galdos, oriundos de Cuzco. "Todos los cuadros son réplicas de figuras religiosas al estilo de la tradicional pintura cuzqueña", sentenció Mario Choque Galdos, que está radicado en Tucumán junto con su hermano Marcelino.
El taller de los hermanos Choque Galdos es una verdadera empresa familiar. De hecho, dos de los hermanos (Gabino y Maritza) hacen sus trabajos en Cuzco. "El proceso es muy complejo. Comienza con la preparación del lienzo, al que Mario le da las diferentes manos de pintura y de imprimación. Luego se sigue con el manchado y, una vez que la pintura está seca, llega la tarea del brocateado (la pintura del brocato y del encaje), que está a mi cargo. Este paso se hace con purpurina dorada. Es un trabajo muy complejo y no apto para impacientes", comentó Marcelino. El trabajo se termina con el envejecimiento del lienzo, que se hace con betún de Judea.Una parte muy importante de la obra es el enmarcado. "Los marcos de nuestros cuadros están íntegramente tallados a mano en madera de cedro pura. Esta es una tarea que realiza mi hermana Maritza", comentó Marcelino.
La imaginería cuzqueña es, de lejos, la actividad que más lustre ha dado a los artesanos de esa región peruana, e inclusive ha procurado que el nombre de muchos de ellos traspase las fronteras del país, como es el caso de los hermanos Choque Galdos.
Con materiales como la madera, el maguey, el yeso y la tela encolada, y con el uso de técnicas que se han transmitido de generación en generación durante varios siglos, los imagineros cuzqueños dan forma a vírgenes, santos, Cristos, ángeles, niños Manuelitos y Reyes Magos que atienden una demanda de los devotos del campo y de la ciudad, así como de miles de visitantes nacionales y extranjeros. "Una de las imágenes más difundidas es la de los ángeles arcabuceros. Se trata de ángeles vestidos con trajes de gala, a veces armadura y, en lugar de una espada, tienen un arcabuz, que es una suerte de escopeta antigua", comentó Mario. En la pintura virreinal del Perú, el tema de los ángeles se configura como uno de los más característicos de la escuela cuzqueña de pintura. "Así, encontramos que los cuadros que los representan desarrollan este tema pictórico de un modo mucho más detallista que en el caso europeo, muestran, además, una gran riqueza expresiva y, en general, excelente realización", agregó Marcelino.

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