02 Diciembre 2006 Seguir en 
No lo encontraron, pero sospechan que estuvieron muy cerca de hacerlo. La Policía realizó un allanamiento en un lejano paraje del sur de la provincia, en busca de Lucas González, el principal sospechoso por el crimen de María Fernanda Chaila. Los investigadores secuestraron una importante cantidad de armas y detuvieron a un primo del prófugo.
La fiscal III de Instrucción Teresita Marnero (secretaría de Benjamín Bulacio Espíndola) recibió un llamado telefónico donde se alertaba que en la localidad de Sud de Lazarte podría estar oculto González. Por esta razón, solicitó un allanamiento, que fue autorizado por el el juzgado IV de Instrucción a cargo del juez Víctor Manuel Pérez y del secretario Roberto Aguilar.
Personal al mando de los comisarios Humberto Ruezga, Francisco Picón y Luis Pereyra, recorrió los 120 kilómetros -desde esta ciudad hasta la vivienda donde se sospechaba que podía estar oculto González-.
En el monte
Los investigadores descubrieron que el lugar era ideal para ser usado de escondite, ya que se trata de una casa de campo de difícil acceso que está ubicada en medio del monte. Cuando ingresaron, encontraron lo que ellos definieron como una pequeño arsenal: una pistola calibre 11.25 milímetros, dos revólveres calibre 22 corto y otro 22 largo, una carabina 22 y una escopeta del 16.
Inmediatamente, el propietario fue interrogado por los investigadores. Al no poder demostrar la procedencia de las armas, fue aprehendido y acusado de portación ilegal de armas.
El acusado, que fue identificado como Sergio Orlando González y quedó a disposición de la fiscal VIII de Instrucción Adriana Giannoni y de la secretaria Norma Díaz Volachec. El hallazgo de las armas, especialmente la de la pistola 11.25, que no es requerida en el campo, según los especialistas, hace sospechar a los investigadores que González eligió ese lugar para esconderse.
Los pesquisas también sostienen que los $ 115.000 de recompensa ($ 100.000 de la Nación y $ 15.000 del gobierno de la provincia) que se ofrecen para dar con el paradero del sospechoso del crimen ayudarán a atraparlo.
Llamados
Este es el cuarto allanamiento que realiza la Policía después de que la fiscal Marnero recibió llamados de personas que aportan pistas.
Por otra parte, Mary Ahumada, la madre de la joven asesinada, se encuentra realizando gestiones para conseguir una custodia personal, puesto que la Policía ofreció un agente para que la acompañe permanentemente, pero ella debía hacerse cargo de los gastos.
Por disposición de la fiscal Marnero, Ahumada y su hijo José Chaila, cuenta con custodia policial desde el día que se cometió el crimen, ya que González la amenazó de muerte en varias ocasiones. El último incidente se produjo el sábado pasado, un día antes del 25º aniversario del nacimiento de María Fernanda.
Prófugo
María Fernanda fue asesinada de un disparo en la cabeza el 29 de mayo, en el Predio Ferial Norte, donde trabajaba. Varios testigos del caso aseguraron que fue González, miembro del clan "Los Gardelitos", el que disparó contra la joven. Desde entonces, el acusado está prófugo y ya burló varias veces a los investigadores que lo persiguen.
La fiscal III de Instrucción Teresita Marnero (secretaría de Benjamín Bulacio Espíndola) recibió un llamado telefónico donde se alertaba que en la localidad de Sud de Lazarte podría estar oculto González. Por esta razón, solicitó un allanamiento, que fue autorizado por el el juzgado IV de Instrucción a cargo del juez Víctor Manuel Pérez y del secretario Roberto Aguilar.
Personal al mando de los comisarios Humberto Ruezga, Francisco Picón y Luis Pereyra, recorrió los 120 kilómetros -desde esta ciudad hasta la vivienda donde se sospechaba que podía estar oculto González-.
En el monte
Los investigadores descubrieron que el lugar era ideal para ser usado de escondite, ya que se trata de una casa de campo de difícil acceso que está ubicada en medio del monte. Cuando ingresaron, encontraron lo que ellos definieron como una pequeño arsenal: una pistola calibre 11.25 milímetros, dos revólveres calibre 22 corto y otro 22 largo, una carabina 22 y una escopeta del 16.
Inmediatamente, el propietario fue interrogado por los investigadores. Al no poder demostrar la procedencia de las armas, fue aprehendido y acusado de portación ilegal de armas.
El acusado, que fue identificado como Sergio Orlando González y quedó a disposición de la fiscal VIII de Instrucción Adriana Giannoni y de la secretaria Norma Díaz Volachec. El hallazgo de las armas, especialmente la de la pistola 11.25, que no es requerida en el campo, según los especialistas, hace sospechar a los investigadores que González eligió ese lugar para esconderse.
Los pesquisas también sostienen que los $ 115.000 de recompensa ($ 100.000 de la Nación y $ 15.000 del gobierno de la provincia) que se ofrecen para dar con el paradero del sospechoso del crimen ayudarán a atraparlo.
Llamados
Este es el cuarto allanamiento que realiza la Policía después de que la fiscal Marnero recibió llamados de personas que aportan pistas.
Por otra parte, Mary Ahumada, la madre de la joven asesinada, se encuentra realizando gestiones para conseguir una custodia personal, puesto que la Policía ofreció un agente para que la acompañe permanentemente, pero ella debía hacerse cargo de los gastos.
Por disposición de la fiscal Marnero, Ahumada y su hijo José Chaila, cuenta con custodia policial desde el día que se cometió el crimen, ya que González la amenazó de muerte en varias ocasiones. El último incidente se produjo el sábado pasado, un día antes del 25º aniversario del nacimiento de María Fernanda.
Prófugo
María Fernanda fue asesinada de un disparo en la cabeza el 29 de mayo, en el Predio Ferial Norte, donde trabajaba. Varios testigos del caso aseguraron que fue González, miembro del clan "Los Gardelitos", el que disparó contra la joven. Desde entonces, el acusado está prófugo y ya burló varias veces a los investigadores que lo persiguen.







