01 Diciembre 2006 Seguir en 
CORDOBA.- El ex asesor de la Secretaría de Seguridad de la Provincia, Rafael Magnasco, se sometió ayer a una extracción de sangre para que sea comparado su ADN con los restos de semen hallados en el cuerpo de Nora Dalmasso, la mujer estrangulada en un barrio residencial en Río Cuarto.
Magnasco se presentó al mediodía en Tribunales para someterse al estudio, que fue autorizado por los fiscales Javier di Santo y Fernando Moine, que investigan el caso. Pero primero lo procesaron por sospecha leve para darle un marco legal a la prueba.
El análisis de sangre será llevado por los fiscales del caso hasta el Ceprocor de Córdoba, y en dos semanas estarían los resultados finales. Magnasco, que renunció a su cargo en la Secretaría de Seguridad de Córdoba, se presentó de forma espontánea para que se le realice el análisis, luego de que comenzó a correr una serie de rumores que aseguraban que él era amante de Dalmasso y que podría estar involucrado en su muerte.
“Soy víctima de una infamia. Soy una persona conocida y debo tener enemigos, pero tengo la conciencia tranquila y soy inocente de cualquier delito”, aseguró.
El abogado Daniel Lacase, amigo del médico Marcelo Macarón, esposo de la víctima, aseguró que el marido nunca supo si su mujer tenía o no alguna relación con Magnasco. “Hay un montón de rumores que a lo mejor puede estar instalando el mismo asesino para que terminemos juzgando a la víctima y no a quien la mató”, arriesgó.
Policías y peritos continuaron revisando la vivienda de Dalmasso, en busca de nuevas nuevas pistas que permitan esclarecer el caso.
Conocidos del matrimonio le contaron a LA GACETA que, a simple vista, la familia de Macarón parecía estar bien constituida y que este hecho conmocionó a Río Cuarto, una ciudad de 200.000 habitantes. El barrio Villa Golf, donde vive la familia, es semicerrado, tiene seguridad y lo habita gente de clase media y de clase media alta. (NA-DyN-DPA-Especial)
RIO CUARTO, Córdoba.- “Daniel, estoy dolorido y conmocionado con lo que ha pasado con tu amigo (Marcelo Macarrón); y pongo todo a disposición de la familia. Esto se va a investigar hasta las últimas consecuencias. Si es necesario, haré que intervengan la SIDE, el FBI, lo que haga falta...”. Esa fue la promesa realizada por el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, el martes por la tarde, a Daniel Lacase, el abogado que el domingo, en Punta del Este, tuvo que comunicarle al médico que la esposa de este, Nora Dalmasso, estaba muerta.
Quienes encontraron el cuerpo de la mujer fueron su hijo, de 19 años, y un vecino. Dalmasso estaba en el cuarto de su hija, de 16 años, semidesnuda, con los brazos tiesos y semilevantados hacia el techo, y el cordón de la bata con tres nudos en la garganta. La puerta de la casa estaba cerrada, pero sin llave. No había signos de violencia ni habían robado nada. La ropa perfectamente acomodada a un costado de la cama indicaba que nadie había obligado a Nora a desnudarse. (Especial)
Magnasco se presentó al mediodía en Tribunales para someterse al estudio, que fue autorizado por los fiscales Javier di Santo y Fernando Moine, que investigan el caso. Pero primero lo procesaron por sospecha leve para darle un marco legal a la prueba.
El análisis de sangre será llevado por los fiscales del caso hasta el Ceprocor de Córdoba, y en dos semanas estarían los resultados finales. Magnasco, que renunció a su cargo en la Secretaría de Seguridad de Córdoba, se presentó de forma espontánea para que se le realice el análisis, luego de que comenzó a correr una serie de rumores que aseguraban que él era amante de Dalmasso y que podría estar involucrado en su muerte.
“Soy víctima de una infamia. Soy una persona conocida y debo tener enemigos, pero tengo la conciencia tranquila y soy inocente de cualquier delito”, aseguró.
El abogado Daniel Lacase, amigo del médico Marcelo Macarón, esposo de la víctima, aseguró que el marido nunca supo si su mujer tenía o no alguna relación con Magnasco. “Hay un montón de rumores que a lo mejor puede estar instalando el mismo asesino para que terminemos juzgando a la víctima y no a quien la mató”, arriesgó.
Policías y peritos continuaron revisando la vivienda de Dalmasso, en busca de nuevas nuevas pistas que permitan esclarecer el caso.
Conocidos del matrimonio le contaron a LA GACETA que, a simple vista, la familia de Macarón parecía estar bien constituida y que este hecho conmocionó a Río Cuarto, una ciudad de 200.000 habitantes. El barrio Villa Golf, donde vive la familia, es semicerrado, tiene seguridad y lo habita gente de clase media y de clase media alta. (NA-DyN-DPA-Especial)
De la Sota prometió ayuda para la familia de Dalmasso
RIO CUARTO, Córdoba.- “Daniel, estoy dolorido y conmocionado con lo que ha pasado con tu amigo (Marcelo Macarrón); y pongo todo a disposición de la familia. Esto se va a investigar hasta las últimas consecuencias. Si es necesario, haré que intervengan la SIDE, el FBI, lo que haga falta...”. Esa fue la promesa realizada por el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, el martes por la tarde, a Daniel Lacase, el abogado que el domingo, en Punta del Este, tuvo que comunicarle al médico que la esposa de este, Nora Dalmasso, estaba muerta.
Quienes encontraron el cuerpo de la mujer fueron su hijo, de 19 años, y un vecino. Dalmasso estaba en el cuarto de su hija, de 16 años, semidesnuda, con los brazos tiesos y semilevantados hacia el techo, y el cordón de la bata con tres nudos en la garganta. La puerta de la casa estaba cerrada, pero sin llave. No había signos de violencia ni habían robado nada. La ropa perfectamente acomodada a un costado de la cama indicaba que nadie había obligado a Nora a desnudarse. (Especial)







