29 Noviembre 2006 Seguir en 
Los detenidos por el crimen de Ariel Suárez negaron su participación en el hecho cuando prestaron declaración ante la Justicia. Ahora los investigadores realizarán una serie de pericias a las armas que entregaron ayer los sospechosos.
Carlos Prado, sus hijos José Manuel y Carlos, y el ex policía Luis “Perro Negro” Barrionuevo prestaron declaración ante el fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar (secretaría de Eduardo Farías), ayer por la tarde y, además de afirmar su inocencia, advirtieron que siempre estuvieron a disposición de la Justicia.
Gustavo Johansson y Luis Carlos Moreno, defensores de los aprehendidos, dijeron que no están preocupados por la situación. “Esta es tan sólo una medida cautelar por todo lo que se está diciendo de ellos. No nos oponemos a lo que decidió la Justicia, pero es excesivo”, señalaron.
Johansson indicó que los Prado no son propietarios de una cadena de carnicerías, tal como informaron los familiares del menor. “Ellos son comerciantes que alquilan distintos locales en Banda del Río Salí. También tienen una pequeña empresa que se dedica a brindar servicios de lunch; alquilan sillas y vajillas para fiestas”, expresó. Dijo, además, que Barrionuevo trabaja con los Prado como cuidador de autos cuando organizan una reunión social. “Ese es el único vínculo; no es el responsable de la seguridad de la familia”, explicó. Los defensores negaron las versiones que indicaban que sus clientes hayan sido víctimas de algún robo en los últimos tiempos y, mucho menos, que Suárez estuviera involucrado en uno de ellos. “Hubo una denuncia, pero fue por el robo de una bicicleta ocurrido hace mucho tiempo. Esperamos que el fiscal tome cartas en el asunto y defina cuanto su situación”, expresaron.
El cuerpo de Suárez, conocido como “El Bolero” o “Choro”, fue encontrado el sábado, sobre la ruta 307, a pocos kilómetros de El Indio. Tenía un disparo detrás de la oreja izquierda y la cabeza cubierta con una bolsa. Los familiares del chico dijeron que sus únicas sospechas estaban centradas en los Prado. Si demuestran su inocencia, los investigadores aún no tienen otra hipótesis para determinar por qué mataron al adolescente.
Carlos Prado, sus hijos José Manuel y Carlos, y el ex policía Luis “Perro Negro” Barrionuevo prestaron declaración ante el fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar (secretaría de Eduardo Farías), ayer por la tarde y, además de afirmar su inocencia, advirtieron que siempre estuvieron a disposición de la Justicia.
Gustavo Johansson y Luis Carlos Moreno, defensores de los aprehendidos, dijeron que no están preocupados por la situación. “Esta es tan sólo una medida cautelar por todo lo que se está diciendo de ellos. No nos oponemos a lo que decidió la Justicia, pero es excesivo”, señalaron.
Johansson indicó que los Prado no son propietarios de una cadena de carnicerías, tal como informaron los familiares del menor. “Ellos son comerciantes que alquilan distintos locales en Banda del Río Salí. También tienen una pequeña empresa que se dedica a brindar servicios de lunch; alquilan sillas y vajillas para fiestas”, expresó. Dijo, además, que Barrionuevo trabaja con los Prado como cuidador de autos cuando organizan una reunión social. “Ese es el único vínculo; no es el responsable de la seguridad de la familia”, explicó. Los defensores negaron las versiones que indicaban que sus clientes hayan sido víctimas de algún robo en los últimos tiempos y, mucho menos, que Suárez estuviera involucrado en uno de ellos. “Hubo una denuncia, pero fue por el robo de una bicicleta ocurrido hace mucho tiempo. Esperamos que el fiscal tome cartas en el asunto y defina cuanto su situación”, expresaron.
El cuerpo de Suárez, conocido como “El Bolero” o “Choro”, fue encontrado el sábado, sobre la ruta 307, a pocos kilómetros de El Indio. Tenía un disparo detrás de la oreja izquierda y la cabeza cubierta con una bolsa. Los familiares del chico dijeron que sus únicas sospechas estaban centradas en los Prado. Si demuestran su inocencia, los investigadores aún no tienen otra hipótesis para determinar por qué mataron al adolescente.







