28 Noviembre 2006 Seguir en 
CORDOBA- La esposa de un reconocido médico cordobés fue hallada estrangulada con el cinturón de su bata en el dormitorio de su casa, en un barrio cerrado de la ciudad de Río Cuarto. La mujer se encontraba sola, ya que su marido estaba de viaje en Punta del Este.
La Policía investiga la hipótesis de un crimen pasional, dado que no faltaban objetos de valor en la casa y el lugar donde ocurrió el homicidio, el barrio Villa Golf, cuenta con seguridad privada y acceso restringido.
El hallazgo del cadáver de la empresaria Nora Grassi Dalmaso, de 51 años, se produjo en la tarde del domingo, luego de que sus familiares pidieron ayuda a un vecino, porque la mujer no contestaba el teléfono.
El vecino acudió a la casa, entró por la puerta trasera, que se encontraba sin llave, y en uno de los dormitorios de la planta alta halló a la mujer semidesnuda y con el cinto de una bata con varios nudos en el cuello.
Dalmaso era esposa del médico traumatólogo Marcelo Macarrón y trabajaba en la empresa Servicios Sociales Grassi.
La mujer fue vista, al parecer, por última vez el viernes a las 3.30, cuando regresaba de compartir una cena con amigas. Entonces habría expresado que quería pasar el fin de semana sola, y que no quería ser molestada. Su esposo se encontraba en Punta del Este, adonde había viajado el jueves para participar de un torneo de golf en categoría senior. El matrimonio tiene dos hijos, un varón radicado en Córdoba y una mujer que vive en Estados Unidos. Los peritos determinaron que la muerte se había producido unas 36 horas antes del hallazgo, es decir en la madrugada del sábado, y en el mismo lugar donde se encontró su cuerpo. La mujer murió como consecuencia del estrangulamiento, y había mantenido relaciones sexuales consentidas antes del crimen. La Policía considera que, al tratarse de un hecho pasional es necesario ahondar en el círculo de las relaciones de la mujer, para conocer detalles de su vida que puedan conducir al autor del homicidio.
Un dato fundamental es que las puertas de acceso a la casa no están forzadas, por lo que los investigadores presumen que el homicida puede ser un conocido de la víctima.
El segundo jefe de la policía de Río Cuarto, comisario inspector Javier Reinaldi, afirmó que, aunque se descarta el robo, se aclaró que falta un teléfono celular, ya que la víctima poseía dos aparatos. (NA-DyN)
La Policía investiga la hipótesis de un crimen pasional, dado que no faltaban objetos de valor en la casa y el lugar donde ocurrió el homicidio, el barrio Villa Golf, cuenta con seguridad privada y acceso restringido.
El hallazgo del cadáver de la empresaria Nora Grassi Dalmaso, de 51 años, se produjo en la tarde del domingo, luego de que sus familiares pidieron ayuda a un vecino, porque la mujer no contestaba el teléfono.
El vecino acudió a la casa, entró por la puerta trasera, que se encontraba sin llave, y en uno de los dormitorios de la planta alta halló a la mujer semidesnuda y con el cinto de una bata con varios nudos en el cuello.
Dalmaso era esposa del médico traumatólogo Marcelo Macarrón y trabajaba en la empresa Servicios Sociales Grassi.
La mujer fue vista, al parecer, por última vez el viernes a las 3.30, cuando regresaba de compartir una cena con amigas. Entonces habría expresado que quería pasar el fin de semana sola, y que no quería ser molestada. Su esposo se encontraba en Punta del Este, adonde había viajado el jueves para participar de un torneo de golf en categoría senior. El matrimonio tiene dos hijos, un varón radicado en Córdoba y una mujer que vive en Estados Unidos. Los peritos determinaron que la muerte se había producido unas 36 horas antes del hallazgo, es decir en la madrugada del sábado, y en el mismo lugar donde se encontró su cuerpo. La mujer murió como consecuencia del estrangulamiento, y había mantenido relaciones sexuales consentidas antes del crimen. La Policía considera que, al tratarse de un hecho pasional es necesario ahondar en el círculo de las relaciones de la mujer, para conocer detalles de su vida que puedan conducir al autor del homicidio.
Un dato fundamental es que las puertas de acceso a la casa no están forzadas, por lo que los investigadores presumen que el homicida puede ser un conocido de la víctima.
El segundo jefe de la policía de Río Cuarto, comisario inspector Javier Reinaldi, afirmó que, aunque se descarta el robo, se aclaró que falta un teléfono celular, ya que la víctima poseía dos aparatos. (NA-DyN)







