Matan a un menor de un disparo en la cabeza

La madre del adolescente había demandado a un comerciante de la zona. La víctima fue encontrada en la vera del camino que va a los Valles.

VIOLENTA ESCENA. La Policía tuvo que utilizar gases para dispersar a los manifestantes en el barrio El Palomar. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
VIOLENTA ESCENA. La Policía tuvo que utilizar gases para dispersar a los manifestantes en el barrio El Palomar. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
26 Noviembre 2006
Un menor de 15 años cuya madre había denunciado que había recibido amenazas de muerte y que desapareció el martes 21, fue encontrado sin vida con un disparo en la cabeza a la vera de la ruta que conduce a los Valles. La Policía ahora maneja la hipótesis de que se trataría de un nuevo caso de justicia por mano propia y sospechan que un comerciante de Banda del Río Salí está involucrado.
Una cuadrilla de la Dirección Provincial de Vialidad que realizaba tareas de mantenimiento a la altura del kilómetro 27 de la ruta 307, próximo al monumento de El Indio, descubrió a la vera del camino un cuerpo que tenía la cabeza tapada con una bolsa de residuo de consorcio.
Luego de examinar el cuerpo, los médicos forenses determinaron que tendría entre 15 y 17 años y que la posible causa de su muerte sería el disparo que recibió en su cabeza.
Los investigadores emitieron una alerta general para determinar si había alguna denuncia para tratar de ubicar el paradero de un menor. Así surgió un extraño caso que ya era investigado por la Policía y el fiscal VII de Instrucción Arnoldo Suasnábar (secretaría de Eduardo Farías).
El jueves, Aída del Valle Díaz denunció a un comerciante de la zona, cuyo nombre no se difundió por cuestiones legales, por desaparición de persona y amenazas de muerte en contra de su hijo Angel "El Bolero" Suárez. Según consta en las actuaciones policiales, el acusado se presentó en el domicilio de la familia en el barrio El Palomar buscando al menor porque, según trascendió, lo habría identificado como uno de los autores del robo que habría sufrido días atrás.
Los familiares del menor, luego de haberse enterado del hallazgo, fueron hasta la morgue donde identificaron el cuerpo. Mientras ello ocurría, la Policía esperaba que la Justicia los autorizara a allanar la casa del denunciado y de sus hermanos para tratar de encontrar alguna prueba que se relacionara con la denuncia que había realizado la madre de la víctima, que habría tenido problemas con la Ley, según confirmaron fuentes policiales.
Vecinos de los barrios donde residía el menor y del Antena, cuando se enteraron de lo que había ocurrido con Suárez, se congregaron en el negocio del sospechoso, ubicado en avenida Independencia al 400. La Policía tuvo que dispersar a los manifestantes con gases y balas de goma cuando intentaron provocar daños en el local.


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